QUE NO LE GANE LA BOLA

BÉISBOL PEQUEÑO

Por: Arturo de la Mora

 

IMG430 de Abril de 2016- Sin duda, batear es una actividad muy divertida para quien lo practica. Si usted lo duda, observe a los niños cuando llegan a un campo de juego. ¿Qué es lo que quieren hacer primero?, ¿qué les mantiene entretenidos por largo tiempo?

 

Efectivamente, batear. Dejando a un lado lo complejo de esta actividad cuando se realiza ante lanzamientos variados en velocidad y trayectoria, antes ofrece la oportunidad de sentir el agrado de estar golpeando la pelota y observar la distancia y fuerza con que usted lo hace.

 

Dentro del béisbol, el término que “no te gane la bola” es utilizado en los bateadores refiriéndose a que no se permita que el lanzamiento avance a tal grado de que ya no sea posible batearla de la mejor manera. Regularmente la pelota llega porque el pitcher lanza a tal velocidad que el bateador es incapaz de lograr hacer rápido su swing para conectar; en otros casos, aun con lanzamientos lentos el bateador tampoco logra “sacar” el bat.

 

Uno de los grandes temores de todo bateador es que no le gane la bola. Este problema es común aunque el bateador se encuentre en “ritmo”, es decir, cuando haya lograr entrar en la zona de bateo donde controla su ritmo de swing y está conectando la bola con mayor facilidad (también llamado “timing”). Después de estar bastante tiempo inactivo es complicado llegar a tomar un turno y poder encontrar ese ritmo como bateador. Generalmente usted observará swings “descuadrados”. Toma bastante tiempo a unos bateadores entrar en ese ritmo deseado. Una vez alcanzado, otra complejidad es mantenerlo y para perderlo, sólo ocupa dejar de batear por unos días.

 

Otro término beisbolero asociado a este caso es “le quemaron la garrocha”, que no es otra cosa más que ver a un bateador golpear la pelota con la empuñadura del bat, es decir a destiempo. Si se usa bat de madera seguramente se lo quebrarán; si usa bat de aluminio no se lo quebrarán pero le dejarán un dolor muy especial en la zona que divide los dedos pulgar e índice de su mano superior. Si el dolor de ese “piquete” es fuerte al recibirlo por primera ocasión es más intenso cuando se resiente. El dolor dura incluso hasta semanas.

 

La recomendación más común cuando se observa a un bateador que le está ganando la bola es decirle “no la dejes llegar”, cuestión que seguramente el bateador ya lo sabe pero no ha encontrado la forma de estar a tiempo con su swing.

 

Admito que muy tarde aprendí una forma muy práctica de entrar pronto en ritmo. Era permitirme algunos turnos a que la pelota llegara un poco más a la zona de bateo. Un error común es tratar de adelantar el swing y no permitir que llegue la bola, aspecto que lejos de ayudarte te hunde más en tu desesperación. Lo señalo como experiencia personal.

 

Si usted observa a los buenos bateadores en cualquier nivel, por lo regular son aquellos que saben “esperar” la bola y batearla hacia su banda contraria. Es difícil encontrar campeones de bateo que bateen en una sola dirección.Para buenos ejemplos de ello son WadeBoggs y Tony Gwynn, quienes tenían ese don de saber esperar la bola y colocarla por todos los ángulos del diamante.

 

He encontrado que en este aspecto el béisbol y la vida no se parecen debido a que de nada sirve hacer las cosas con tanta anticipación pues batear la pelota de manera muy adelantada no sirve de nada. Sólo logrará conectar de foul y estos no juegan.

 

Si reflexiona, en la vida nos pasa lo mismo. Muchas situaciones que deseamos afrontar debemos dar el tiempo debido para atenderlas. Si no las atendemos a tiempo, estaremos en problemas. Esperando que no nos “quemen la garrocha” y sintamos la frustración de no haber podido conectar a tiempo.

 

En conclusión, para que no le “quemen la garrocha” salga a tiempo al lanzamiento, no deje llegar la bola

 

Yusted, ¿qué tanto deja llegar la bola?