EL COACH DE BANCA

BÉISBOL PEQUEÑO

Por Arturo De la Mora Y.

CoachDb17 de Diciembre de 2016- El partido por jugarse era decisivo para avanzar en la postemporada. El ambiente era tenso, tal como se espera en esas circunstancias. Mientras el equipo está en el calentamiento me acerco al manejador para preguntarle en qué más le ayudaré. Su respuesta fue muy clara: “No te me despegues. Necesito de tu ayuda y que estés al pendiente por cualquier cosa que se me pase”. Generalmente esas son las funciones de un coach de banca.

 

Este personaje quizá para muchos aficionados pasa desapercibido pero resulta ser de gran utilidad para algunos manejadores. El coach de banca es quien usted observa “enseguida” del manejador. Su rol es variado y su amplitud de funciones es determinada por la confianza que el manager le otorgue. He visto casos donde el manejador no acostumbra usar este personaje y él se autoabastece de análisis, sugerencias y decisiones.

 

En ciertos equipos, estos coaches nunca pisan el terreno y se mantienen sólo en el dugout. En momentos de presión son de gran ayuda. Se encargan de ir planeando cambios, visualizando posibilidades en próximas entradas u observando tácticas del equipo contrario pero siempre informando al manejador. En algunos casos representan un gran soporte para tomar decisiones y no son usados en cada entrada. El estilo del manejador marca la pauta para recibir sugerencias.

 

Sus funciones son tan variadas que hay manejadores que casi los adoptan como un “asistente”. Cuando aceptan dirigir un nuevo equipo es casi una condición que llevarán a este coach para que los apoye. En ocasiones se convierten en los mensajeros entre manejador y jugadores y viceversa. Sin tener la presión que genera tener el timón, el coach de banca tiene más libertad de pensamiento lo que le permite ver el partido de una manera más tranquila. Respira diferente y visualiza opciones que en ocasiones ni el manejador alcanza a ver.

 

Comparto estos comentarios por la experiencia que he podido vivir en mis últimos años en este deporte. He sido invitado por algunos manejadores para desempeñarme en este rol. Aunque parece una función fácil a simple vista, cobra alto valor en ciertos momentos donde se ocupa mantener la calma. Pueden pasar muchos partidos sin ser consultado pero debes estar listo para cuando seas llamado.

 

Y efectivamente te conviertes en un hombre de alta confianza para el manejador. Debes estar al pendiente de todos los detalles del juego y comentar aspectos que se estén descuidando sabiendo que esas omisiones perjudicarán la imagen de tu manager. Observar y comunicar oportunamente son actividades claves en esta función. Incluso hay casos donde el manejador llama la atención por no haber comunicado aspectos que pesaron en el marcador.

 

Dos cuestiones me han quedado muy claras en este rol: la primera, “no todo lo que sugieras será considerado” y, segunda, “debes opinar y sugerir detalles que realmente sean importantes”. El rol del coach de banca termina cuando informa al manejador, quien sabrá si toma en cuenta dichos comentarios para sus decisiones. Recordemos que la función del manejador es precisamente esa, decidir.

 

Considero que todos en nuestra vida tenemos un “coach de banca” que representa ese consejero(a) que nos puede ayudar en momentos importantes. Considero que es bueno tener una segunda opinión o sugerencias para decidir de mejor manera. Entre mayor apertura a sugerencias exista deberían tomarse mejores decisiones, ¿no cree?

 

Y usted, ¿tiene coach de banca?