EL OTRO DUGOUT

BÉISBOL PEQUEÑO

Por Arturo De la Mora Yocupicio

Loss19 de Agosto de 2016- Al final de la temporada dos equipos deben disputar el campeonato.Al consumarse el último out y uno de los equipos se alza con la victoria ya no hay nada por discutir. El festejo se desborda sobre el terreno. Generalmente toda la atención se centra en el equipo que gana y la euforia del festejo dura unos minutos.Pero hay un lugar en ese momento donde nadie quisiera estar que es el “otro dugout”, el del equipo subcampeón.

 

El otro dugout representa la derrota. Muestra el momento donde la impotencia por regresar el tiempo, donde quisieras que los errores se borren y que todo volviera a empezar. Ese espacio de frustración es más profundo que el festejo opuesto pero las cosas ya sucedieron y hay que aceptar la realidad. En nuestra vida todos atravesamos por momentos parecidos donde estos mismos sentimientos se presentan.

 

Si usted recuerda las imágenes del otro dugout quizá encuentre hasta lágrimas, caras “largas”, miradas tristes llegando en momentos a presentarse roces entre los jugadores derrotados. Nadie quiere verse a la cara pues simplemente no hay palabras para explicar lo que pasó. Las pocas expresiones tratan de levantar un ánimo desgastado que con nada se repondrá en ese momento.

 

Hay quienes no quieren voltear a ver la alegría del terreno y deciden guardar sus cosas e irse. Otros optan por quedarse como un espectador más ya sea sentado en su misma banca o recargado en la cerca. La preguntas que pasan por la mente son ¿qué pasó?, ¿en qué fallamos?, ¿qué nos hizo falta? y cuestionamientos por el estilo. La situación empeora si tuviste en tus manos alguna jugada que pesó para la derrota y tu sentimiento de culpa es mayor.

 

Desgraciadamente ya nada se puede hacer. La derrota ha llegado y es necesario asimilarla y sacar lo positivo de lo negativo. Infinidad de ocasiones se ha dicho que se aprende más de la derrota y comparto esa opinión, sin que esto sea una justificación. Por cierto, suena como un aprendizaje forzoso puesto que el mismo golpe te hace analizar la situación y encontrar más causas que generaron la derrota pero, nada como ganar.

 

Algunas de las grandes enseñanzas que deja el otro dugout son: hay que aprovechar de mejor manera las oportunidades que se presentaron, mejorar la preparación en todos los aspectos, no perdonar ni dar la mínima ventaja, etc. Sin duda, este espacio físico se conjuga con el momento que nos deja muchas cosas por valorar.

 

Inevitablemente todo pelotero algún día estará en el otro dugout y es importante que usted como padre comience a enseñar a su hijo a soportar esos duros momentos. Y aunque será una lección teórica habrá una dura prueba al vivir dicha experiencia. Prepárese porque quizá usted se convierta en “paño de lágrimas” cuando su hijo atraviese salga de ese lugar.

 

Las ocasiones en que he estado en el otro dugout he sentido lo que arriba describo, sin importar lo cerrado que hayan estado los partidos. Tan fácil que se dice “hay que darle vuelta a la hoja” pero la realidad es que eso nunca será fácil en cualquier nivel.

 

Y tras estos momentos hay que reconocer que el rival fue mejor. El esfuerzo se hizo pero no se logró el resultado y nada será válido como justificación pues al campeón hay que darle su merecido lugar, como debe ser.

 

Y a usted, ¿ha estado en el otro dugout?