ENTREGANDO LA BOLA EN LA LOMA

BÉISBOL PEQUEÑO

Por Arturo De la Mora Yocupicio

 

Removing27 de Noviembre de 2017- Los batazos que le estaban conectando al lanzador eran sólidos e imposibles de fildear. Por fin, el manejador pide tiempo para visitar la loma. Al llegar le dice a su lanzador “Ya estuvo bueno”, el pitcher se niega entregar la bola. Molesto y frustrado, a corta distancia le avienta la pelota a su manager quien la atrapa y de inmediato le pregunta “¿Así te la entregué?” Surgió una pequeña discusión y no fue grato estar presente.

 

Pareciera que entregar la bola en la loma es un acto sencillo. Vea que hay muchas formas de hacerlo. Regularmente los inicialistas muestran resistencia cuando les piden la pelota, sobre todo cuando el manejador decide sacarlos sin haber hecho una visita. He visto a pocos lanzadores que conformes entregan la bola a su manager, quien comúnmente es el que los remueve.

 

Existen estilos rebeldes como el que describo al inicio; otros son más respetuosos y entregan la bola en la mano y viendo de frente a su manager. Hay quienes la entregan agachando la mirada, incluso ya van bajando de la loma antes de que llegue el manejador. El estilo que más me gusta ver es cuando el pitcher espera a su relevo para desearle suerte y “encargarle” el juego.

 

Entonces, ¿cuál considera usted que sea a forma más correcta de entregar la bola en la loma?

 

La mejor estrategia que he observado para evitar fricciones al pedir la bola al lanzador es cuando se está revisando el número de lanzamientos o entradas y antes de salir a la siguiente entrada su manager se acerca para consultar su estado físico. Casi siempre existe un buen arreglo e irán por él en cuanto se le embase un bateador, sea como sea. De esta forma, el lanzador ya sabe lo que sucederá y el bullpen ya está enterado de lo viene.

 

Y si estamos hablando de la forma en que se pide la bola al pitcher en la loma es importante no perder de vista la forma en que se le entrega antes de iniciar el juego, detalle que quizá poca importancia se le otorga. Hay manejadores que acostumbran platicar brevemente con su lanzador y entregar la pelota en la mano. No permiten a nadie más hacerlo si no son ellos.

 

También se dan casos donde se le envía la bola al lanzador quien ya está calentando en los jardines. Le dejan la bola en su guante o algunos lanzadores acostumbran llevársela antes de iniciar el calentamiento. En fin, formas hay muchas y variadas. El acto de dar la bola es donde el manager entrega la responsabilidad máxima a su lanzador.

 

Considero importante que los instructores de ligas infantiles fomenten en los lanzadores una correcta entrega de la bola al salir del juego. Sin duda, es una oportunidad para que el pitcher demuestre su educación deportiva.

 

En conclusión, entregar la bola nunca será un acto fácil de realizar para cualquier lanzador. Pocos son los lanzadores que lo hacen de manera dócil y es allí donde se demuestra respeto a la autoridad del manejador. No olvide que influye mucho la forma en que le hayan entregado la bola antes del partido al abridor.

 

Y usted, ¿ha observado esto?