josecarlosEL RINCON BEISBOLERO / Por Jose Carlos Campos
Beisbol bajo analisis, Sin Censura. Lo veraz no quita lo decente. Respeto de ida y vuelta. Twitter @elrinconbeisbol

LA LMP, LA IMPACIENCIA Y LA “INNOVACIÓN”

RINCON BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

Charros Toms5 de Noviembre de 2018– Transcurre el rol regular de la Liga Mexicana del Pacífico, en su primera mitad, y no es sorpresa que la diferencia entre los líderes y el último lugar sea de apenas dos juegos. Van 20 juegos transcurridos, restan 15 por celebrarse así que muy complicado anticipar el resultado final.

Por demás ocioso tratar de discernir si esto es “paridad ocasional” o “equilibrio de fuerzas”, el estado de cosas refleja lo que en la LMP suele ser una constante, esto es, un marcado equilibrio de fuerzas que se acentúa en esta, la por ahora temporada atípica 2018-2019.

Venados y Charros encabezan la tabla pero atrás de ellos, una auténtica jauría que buscan dar el asalto, emboscar a todos porque todos están en el pleito. Desde ahora se observa que ábacos y calculadoras serán más que necesarios para cuando se disipe el polvo de la batalla.

Hasta hoy, los líderes en buena marcha. Venados no solamente mostrando el bien pitcheo como factor (Vera y Hernández destacando) sino enseñando versatilidad ofensiva.

Los Charros en esta campaña siendo letales en casa y ya no tan endebles en gira. Un cuadro ya muy hecho.

Atrás, los Naranjeros ya en franca recuperación (ojo con esto); a los Tomateros aún les falta; en los Cañeros, parece que las cosas se le están acomodando a Ramón Orantes; a los Mayos, dos o tres bocados se les atragantan: a los Águilas tal parece que una piedra les hace daño en los zapatos; a los Yaquis les cuestan mucho los resultados.

Pero la paridad en el standing no deja ver mucho y así, si se mantiene la situación, será un cierre de infarto.

IMPACIENCIA- Por más que se diga que cada club es un negocio que nada dueño es libre de manejar a su libre antojo, no deja de lograr reacciones negativas la forma en que se deshacen de los managers, tan inesperada como súbitamente que a veces se hace entender que es más por capricho que por razones deportivas.

Menos de 20 juegos transcurridos, standing apretado, con chance para todos, y ya son tres los managers botados. No es una situación exclusiva de la LMP, esto se ve en muchas otras ligas. Por más que se diga que el “ansia de ganar” de los dueños de clubes es mucha, la recurrencia de este tipo de decisiones dan la impresión que se toman porque no aguantan la presión de sus aficionados, si es que no revela que algunos directivos de plano no tienen el “feeling” para entenderle al béisbol.

De pleno a pleno no se entienden las razones por las cuales los Yaquis botaron a Oscar Robles, los Águilas a Luis Sojo y los Tomateros a Lorenzo Bundy, a menos que haya habido razones de nivel vestidores que no se puedan dar a conocer.

Pero eso de apostarle a la “magia” de los sustitutos, al cambio de resultados por obra y gracia del cambio de apellido nunca serán pan fácil de digerir.

RELEVO- En el caso de los Tomateros, por cierto, no se necesita pensarla mucho que jalar por Robles como coach de Robinson Cancel es intento de carambola de dos bandas. Desde lejos se puede percibir que la llegada del bajacaliforniano despide aromas a que más temprano que tarde se pondrá el overol de maquinista y no de fogonero.

Tiempo al tiempo.

INNOVACIÓN- Muy completo el programa del seminario a que convoca la Liga Mexicana de Beisbol, vestido de internacional e interplanetario. Temas para dar y prestar como para que los hoy 16 clubes extraigan provecho y con los cuales se busca “innovar” en un circuito que con más de 90 años de existencia, la esclerosis es manifiesta.

Sin embargo, creemos que al diseñar la agenda temática hay algunas omisiones y se les “barrieron” algunos detalles en otros aspectos.

Llama la atención que a los gerentes deportivos les hablarán de cómo evitar “amaño” de juegos y no digan si les hablarán de cuando se “arreglaban” juegos en la LMB de los Setenta, Ochenta y tempranos Noventa.

Que se tenga el valor de que se les dicte una plática de cómo prevenir el doping que bien pudiera ser de cómo ahorrarle dinero a sus clubes. Parece cinismo que la liga en donde el tema doping se manejó este 2018 con multas de 5 mil dólares por jugador dopado y que se diga que no hubo un solo “positivo”, se siga pretendiendo continuar el engaño.

Y mire que faltaría hablar del tema comunicación, del trato a los medios, de la fobia a la crítica, del “fuego amigo” y demás yerbas. De eso, tal vez, mejor ni hablar. En lugar de políticas claras y transparentes de comunicación, el dejar casi todo a que salga su presidente a retar y a descalificar medios bajo el simple prurito de “yo tengo la verdad”.

Casi como para compararlo con ya saben quién.

¿INTEGRIDAD?- Monta ya en el discurso de la integridad como valor institucional, la LMB incluso firma convenio con una empresa que ayudará a evitar que se incurra en prácticas ilegales asociadas con las apuestas deportivas.

Seguramente, las más viejas integrantes del circuito recordarán de cuando la mafia del “marquís negro” asolaba los parques de pelota, de cómo en los baños del parque del Seguro Social se adelantaba el pago fuera en dinero o en droga (saludos, Willie Aikens), de cuando aquellos paseos amenazantes (con algunas golpizas incluídas) a peloteros o las “visitas” al hotel Saratoga (de la avenida Álvaro Obregón en la colonia Roma) de los apostadores a los equipos visitantes.

De esos tiempos de ayer que se liquidaron cuando intervino la autoridad y de cuando la declaración del Huevo Romo ante el ministerio público: “si doy nombres, se acaba el béisbol”.

Pero más allá de los recuerdos y las citas históricas, recordar que la integridad del circuito no solo se ancla en que no se “arreglen” resultados, parte de hechos concretos como lo es la existencia de la multipropiedad cuya sola existencia y convivencia mancha esa aura inmaculada que se presume tener.

La integridad se raspa al saber que dos equipos de un mismo dueño juegan entre sí, cuando se acepta sabiendo que es una situación prohibida por el llamado Beisbol Organizado. Su sola existencia crea la percepción de que la “integridad” que se cacarea es un mito.

Si la LMB en verdad quiere ser un circuito íntegro, debería proceder a la vetar la multipropiedad y en lo que le resta de existencia, regular de manera enérgica, rigorista incluso, movimientos y cambios entre equipos del mismo dueño.

Mientras no sea así, todo quedará en cuidarse de las casas de apuesta, no del enemigo que se aloja en casa.