josecarlosEL RINCON BEISBOLERO / Por Jose Carlos Campos
Beisbol bajo analisis, Sin Censura. Lo veraz no quita lo decente. Respeto de ida y vuelta. Twitter @elrinconbeisbol

EL “ADIOS” DE ROBERTO MANSUR

RINCÓN BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

 

Mansur330 de Agosto de 2017- Hace muchos años, Roberto Mansur hacía uno de sus clásicos periplos por ciudades sedes de la Liga Mexicana del Pacífico, circuito por el que desde siempre ha sostenido un nada disimulado desprecio. En Culiacán, instalados en el palco central del desaparecido estadio “Angel Flores”, tuvimos oportunidad de platicar con él durante un buen rato.

 

Entre muchos temas, que fueron surgiendo, se tocó el papel del viejo cronista Tomás Morales, precursor del periodismo “tapete” y del gacetillerismo pagado con sobre. “Tommy ha sido tan positivo como negativo para la Liga Mexicana”, dijo Mansur”, “a veces más valdría que no nos echara tantas flores”.

 

Hoy que se anuncia que Mansur se va del béisbol, dicho esto por él mismo en entrevista en video, tal vez se pueda aplicar lo mismo que nos dijo hace décadas. Se va un personaje que pudo ser positivo que y que para varios terminó siendo negativo para el béisbol mexicano, no solo para la LMB.

 

Hombre hábil y astuto, Mansur llegó a la LMB de la mano de su padre, Chara, quien ya con los Cafeteros de Córdoba deja ver los aires de familia (caso Silvano Quezada como referente). Se le cita en 1981 como presidente de liga al lado del tenebroso Pedro Treto Cisneros y de Beto Ávila, para iniciar así la época más oscura y hasta siniestra de la pelota de verano. Arriba de ellos, en la parte totémica, Alejo Peralta, a quien a final de cuentas se le proyectó como el brazo ejecutor de las decisiones de liga.

 

Recién había pasado la huelga de 1980, el surgimiento de la ANABE, movimiento con el cual nunca buscó acercamiento Mansur, nunca tendió puentes, nunca quiso hacerlo, aún y que con éste se fueron grandes peloteros que militaban con los Diablos Rojos. Decidió mejor impregnarse de la soberbia y autoritarismo que Peralta casi ordenó y no pudo después frenar el odio que sostuvo durante años el inefable Treto.

 

Desde entonces, desplegó una trayectoria dentro del beisbol profesional la cual resulta complicado caracterizar. Desplantes, modos y acciones no ayudan a definir si efectivamente es Mansur uno de esos personajes “indispensables” para el béisbol mexicano.

 

TEMAS- Buena parte de lo que hoy se pretende cambiar (y combatir) en Liga Mexicana fue yMANSUR es producto de decisiones en las que Mansur tomó parte. La lista es larga y seguramente que sus paniaguados tratarán de cubrir las huellas o tratar de negar que ahí estuvo la mano de a quien hoy casi visten de madre Teresa o de “héroe del deporte”.

 

“A mí no me importa que me critiquen”, nos dijo, “hablen bien o mal, no me interesa”. Lo suyo fueron los Diablos Rojos del México, “su” equipo, olvidándose por momentos de que el esfuerzo debía ser por la liga, por esa LMB a la que tanto dañó ejerciendo un “zarismo” en cual por muchos años, su palabra era ley (José Alfredo Jimenez dixit).

 

Fue beneficiario directo del régimen exportador que la LMB creó para sí misma, fue el acaparador número Uno de talento nativo. Algo que logró no de buenas maneras y contando con la complicidad de personajes dentro de la propia liga.

 

Manejó y manipuló los estatutos de la LMB a su antojo, imponía sanciones, vetos (lo de Alfonso Lanzagorta, atentado con impunidad), domeñó a otros clubes y así pudo hacer que el “producto Diablos” pudiera sobresalir. Famosos los cambios con franquicias “chatarra” como Minatitlán, el manoseo con temas como la franquicia Reynosa que su hijo y un hijo de Treto tuvieron, el manejo poco aseado de exportaciones como las de Chayín Rodríguez en los años Ochenta y los muchas ventas que se disfrazaron de cambios.

 

Todo eso, hoy no faltarán los comunicadores “tapete” que se le tiendan para casi proponerlo para que le den un premio “Nobel”. Roberto Mansur granjeó supuestas veneraciones (a veces hasta por una chamarra).

 

CORTO- En nuestro personal repaso, Mansur tuvo suerte de que desde su círculo más cercano no le reclamaran el que no haya hecho más por la franquicia de los Diablos en la ciudad de México. Ciertamente logró forjar diez campeonatos, tuvo excelente peloteros nativos y extranjeros pero, ¿aportó algo al espectáculo, cuidó la plaza?

 

Mansur4Tras la huelga de 1980, el cierre del parque del Seguro Social y la salida de los Tigres a Puebla, dejó languidecer al béisbol en la capital de la República. Tal pereció que los Diablos vivieron “de la marca” pero sin retribuir en  algo la fidelidad de aficionados que pronto abandonaron el, estadio. Beisbol en la ciudad de México se convirtió en sinónimo de butacas vacías, de silencios solo roto por las estridencias de Morales y sus exageraciones, sin faltar los acólitos en el cortejo.

 

Hay quien dice que es de agradecerse que Mansur haya retenido al béisbol en el exDistrio Federal, que lo hizo, pero dejando el legado de no dar más que lo necesario. Equipos buenos, hasta ahí.

 

¿Modernizar? No, no fueron épocas en que ese verbo se supiera conjugar.

 

¿NOSTALGIA?- Nos quedamos con la duda de si esta nueva época que se abre para la LMB, iniciando con el “salinato” y las alegorías propagandísticas inherentes, Mansur tendría cabida. Es vano especular si se va por salud o porque ya no tuvo cabida en la directiva que preside Alfdero Harp, eso  es ocioso.

 

Mejor sería tratar de hurgar para ver si el legado que deja abona para en él entender mejor al béisbol mexicano, si es que realmente su labor empresarial abonó para su engrandecimiento y desarrollo. Nadie quiere ser juez pero del análisis saldrán conclusiones.

 

Se entiende que su retiro cause escozor entre quienes creen que Mansur “era” el béisbol. Tan cortos de miras y tan estrechos en sus intereses.

 

Las alabanzas pues vendrán de los que de alguna manera se beneficiaron, directa o indirectamente, de lo que el directivo hizo y ahí, la objetividad podrá fugarse.

 

Se va Roberto Mansur del béisbol. Puede y que dentro de muy poco, alguien diga que no se le extraña, igual que como pasa con su amigo Pedro Treto.

 

Hombre que resulta emblema de una generación para muchos que resultó “gandalla”, que quiso ser avasalladora y que cuidó intereses muy particulares. El bien de la LMB fue solo slogan publicitario.

 

Mansur ha sido y es todo Diablos, poco por la liga. Ahí creemos que están los pasivos: le faltó la visión para hacer de la empresa conjunta Liga Mexicana de Beisbol algo más grande. Prefirió mejor quedarse en casa, con comida, provocando lluvias y no mojarse.

 

Suerte y que le vaya bien.