josecarlosEL RINCON BEISBOLERO / Por Jose Carlos Campos
Beisbol bajo analisis, Sin Censura. Lo veraz no quita lo decente. Respeto de ida y vuelta. Twitter @elrinconbeisbol

EL BEISBOL MUERE POR SOBERBIOMETRÍA

RINCON BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

SER MUND24 de Octubre de 2018– Puede ser que Japhet Amador sea el primer bat y que el zurdo Miguel Aguilar sea el abridor, dedicado a los dos primeros abridores del juego para que luego llegue en su relevo Yovani Gallardo. Nos llegamos a imaginar la escena no al amparo de haber cenado hongos sino al ritmo que marca lo que llaman “béisbol moderno”.

Ejercicio (involuntario) del onirismo que solo puede provocar la sabermetría, la nueva religión profesante que como enorme virus ataca al béisbol. Ese mismo que provoca que un toque e bola sea visto como su renacieran los dinosaurios. Y era lo que soñamos un choque de clásico mundial.

Primer juego de la Serie Mundial 2018 que en lo personal, no nos agradó del todo, por sobre el resultado y por sobre las individualidades. Pareciera que el béisbol que estamos viendo no es el mismo que hasta hace poco disfrutábamos.

Los managers de hoy tomando decisiones en base a la religión fundada en cas capillas que se erigieron en tributo a Bill James, en estudios que se realizan en computadoras, en estadísticas hoy muy lejos del entendimiento y comprensión del aficionado de a pie pero que sacia a los que se declaran creyentes confesos, esos que hoy se pasean, orgullosos, como soberbiométricos.

El connotado columnista Jeff Passan lo cita de esta manera: “tres horas 52 minutos de juego, doce lanzadores, dos docenas de jugadores de posición, 308 pitcheos y 24 ponches, esto es, juegilargo, muchos pitchers, un montón de bateadores, muchos pitcheos y muchos ponches.

No, a cómo la pongan y la presenten: este no es el béisbol, que uno aprendió a querer y admirar, no es el juego al que se le rendía tributo por exigir sentido común e inteligencia. Que si es cosa “de las nuevas generaciones”, que con su pan de lo coman. Nos quedamos en lo “old fashioned”, en lo “vintage” del tradicionalismo. Punto.

RESUMEN- Clayton Kershaw contra Chis Sale y la promesa no cumplida de anticiparse como uno de los más grandes duelos de pitcheo de la historia… y todo quedó en el anuncio.

A los grandes “ases” les conectaron 12 hits y les hicieron ocho carreras en menos de cinco entradas y como que ahí se acabó el encanto. El resto fue ver el desarrollo del encuentro al lento ritmo de detalles tipo el cuadrangular de Eduardo Nuñez como emergente, los cuatro imparables de Benintendi, el jonrón de Matt Kemp o las tres producciones de Manny Machado.

Sí, fue juego de Serie Mundial y todo pasa al baúl de los recuerdos, a la catarata de datos a citar en las próximas ediciones, como sería el caso del debut de Julio Urías en el gran evento, del orgullo forjado en las Ligas infantiles de Culiacán y desarrollado en el béisbol de sucursales de Estados Unidos.

Pero hoy sería otro día, otra fecha en la que se sumen tanto lo eventual como lo anecdótico.

REFERENCIA- Premiado por los Medias Rojas de Boston conservándolo en el dogout, sin participar pero “estando ahí”, Héctor Velazquez puede aspirar a que coronándose su equipo, le entreguen su anillo de campeón.

Urías está en tesitura de pelear por la enorme dicha, y orgullo, que entraña ser portador del anillo que concede gloria, que representa el llamarse ganador de una serie mundial.

Y en ambos casos, la referencia es que ambos pueden ser recordados con el prefijo ADV (antes del veto) porque ahora lo DDV (después del veto) deberá ser impuesto a esa camada de peloteros mexicanos que lleguen a USA de manera directa, sin “tocar baranda”, de firmas forzadas, de “derechos exclusivos que monopolio alguna se autoadjudique.

Los nuevos tiempos, pues.