DEREK JETER Y LAS IDOLATRÍAS

RINCÓN BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

Jeter15 de Mayo de 2017– El retiro del número de uniforme que usó en su carrera y el homenaje que ello conlleva nos parece muy justo para Derek Jeter. Fue honrado por el único club para el que jugó y ovacionado por la afición de la ciudad  que lo hizo ídolo. Nueva York se rindió a sus pies.

 

En la narrativa central, el béisbol de las Grandes Ligas rindiendo tributo a uno de los pocos peloteros que en su época como activo,, supo conservar la gallardía y la decencia, se dice, ante lo que hoy está proscrito. Jugador que no se enredó entre los casos de dopaje ni en líos que hoy son vistos como “manchas” que apenas se lavan con enjuagues elaborados al parejo entre MLB y el sindicato. (O ScoTt Boras).

 

Queda para seguidores y aficionados del club determinar si efectivamente, Jeter es el “más grande” de los peloteros de Yankees de la historia o si queda entre los cinco mejores. La careada no es fácil porque antes, así de corrido, Ruth, Gherig, Dimaggio, Berra, Mantle y no menos de diez más.

 

No nos atreveríamos a extender esta línea a lo si ha sido el mejor short de la historia. No vemos el debate hasta esa dimensión. Incluso, diríamos que no avanzaríamos siquiera a decir que fue “el mejor” en su época ya que estando ahí Omar Vizquel no estaríamos brincando las trancas.

 

Merecido para Jeter, un peloterazo.

 

EMULANDO- Pensando en voz alta, ¿quién sería el último pelotero en México al que se le pudiera rendir un homenaje de ese calibre? ¿Dijo usted Fernando Valenzuela, Nelson Barrera, Vinicio Castilla?

 

Más todavía, ¿quién será ese próximo jugador mexicano al que se le deba rendir tributo a lo grande? ¿Adrián González, Yovani Gallardo?

 

Puede y el tiempo nos alcance para ver algo así luego de que el béisbol mexicano transita una carretera muy accidentada, llena de baches y carente de personajes de hechura propia. Lo que ha egresado lo ha producido Estados Unidos además de que aquí la mezquindad para el pelotero es a “nivel 100”. Por la puerta de la gloria primero el directivo, luego el jugador, dirían los personajitos disfrazados de tapetes.

 

DOS LIGAS- Menos de la mitad del calendario y las cosas se van definiendo en las dos ligas de verano que se juegan en la Liga Mexicana de Beisbol. Competitividad de por medio, tal parece fuera la “Liga Norte” y la “Liga Sur”, la primera con cinco equipo jugando arriba de .550 y la segunda… bueno, con Yucatán casi desde ahora calificado y con siete equipos seguidores con record negativo.

 

En la zona norteña, buen tiro el que se traen Tijuana, Sultanes, Unión Laguna y hasta los decepcionantes Acereros, dejando que Diablos y Rieleros andan peleando un quinto puesto que les arroje aromas de “comodín”.

 

Mientras en la Sur, los Leones viendo al horizonte y fumando en pipa, con tiempo de ver a cinco de sus rivales peleando lo que van dejando. Ahí, León y Tabasco ya pueden ir empezando a vender abonos para 2018.

 

Y no es mala idea.

 

¿NADIE?- A saber, este año la presidencia de la LMB a lo más que ha llegado es a multar a la directiva de León por los incidentes de su juego inaugural y hasta ahí. No han salido para nada más y pudiera uno pensar que es como en el box: si no se ve al réferi, es que ha sido una pelea “limpia”.

 

Pero nos queda la duda de si eso será porque en lo interno, están estudiando y analizando “a profundidad”, como se debe, el hecho de que el pan de cada día son la ostensible baja de las asistencias a los estadios. Diez de los 16 equipos registran promedios debajo de las 3 mil 800 personas por juego.

 

El domingo en Cancún, 1 mil 131 asistentes y días atrás, en Villahermosa, menos de 900 personas atestiguando un juego. ¿Nadie preocupado por este fenómeno? ¿Ya la liga trabajando en fórmulas para revertir la situación?

 

Porque puede y al rato, en la “liga Sur”, la mejor promoción sea invitar al grito de “el que se anime”.