SALINAS Y LO POLÍTICAMENTE CORRECTO

RINCÓN BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

 

Klic5 de Agosto de 2017- La suposición indica que hasta hoy, el presidente ejecutivo de la Liga Mexicana de Beisbol es Plinio Escalante. La realidad dice que el puesto lo ocupa ya Javier Salinas, a quien la formalidad lo colocaría en el puesto el Septiembre venidero. Pero a la LMB le ganaron las prisas y de Plinio se sabe poco, por no decir nada, y de Salinas no hay día que no se sepa algo.

 

Eso sí, el adjunto le extiende la alfombra roja al saliente mientras éste parece que se va por la puerta de la cocina. Todo en los ámbitos de lo políticamente correcto.

 

Pareciera que la noticia más importante este año en LMB ha sido el cambio de presidente, no lo deportivo. Salinas irrumpe con un protagonismo caso inédito en el béisbol de verano (Treto le gana por diez cuadras) en lo que parece una evocación aguda del protagonismo, hoy que casi pasa por caudillismo. A lo mejor la liga no sabe vivir alejada de esas figuras.

 

Bajo ese entorno de oficina, languidece la temporada 2017 y curioso es que pareciera que para los altos ejecutivos de la LMB en el horizonte solamente existe el proyecto de los dos torneos 2018. Del año que se va, poco en el discurso.

 

Mientras tanto, se exacerban los ánimos entre los aficionados, surge impetuoso el ánimo de “triunfadores” de quienes desde el verano, consideran que los planes para el año entrante significan una victoria sobre la que llaman, “vapuleada” Liga Mexicana del Pacífico.

 

Tanta su obsesión por el año entrante, que les resulta fácil es acudir al infantilismo del cliché “liga regional” o de buscar interpretaciones erróneas por la decisión de que la LMP decidió utilizar ocho extranjeros en su temporada 2017. Y como todo se vale, hay quienes se atreven a ir por las falacias (“MLB bateó a la LMP”) con tal de insistir en el empeño de la descalificación.

 

Todo mientras se enconan posiciones, se endurecen las visiones. Los aficionados de ambos circuitos toman trincheras y se dan con todo. No, el béisbol mexicano no transita por buenos tiempos, ninguna necesidad había de polarizar el escenario, nadie sale ganando.

 

La incontinencia verbal de Salinas se justifica en “es nuestro negocio” y por eso ha rebasado lo poco sobresaliente que ha devenido en la feneciente campaña.

 

VILLANO- Lo que ya se advierte es que si Salinas aspiraba a hacer un “producto sólido” a la LMB, de entrada deberá reconocer que perdió mercado. Al menos en la zona de acción de la LMP (la zona de mayor potencial beisbolero en el país), la LMB perdió afinidad y ganó rechazo.

 

En lo personal, puede que el adjunto sea hoy el villano favorito de la fanaticada del Noroeste, simbolizando en mucho la soberbia que el béisbol de nuestro país ya no necesita. Hace apenas uso día, un gazapo en las redes sociales del adjunto le ganó una vapuleada como pocas. Así diga que tiene “piel gruesa” y soporta la crítica, la paliza lo forzó a borrar un mensaje en twitter.

 

El anuncio de que amarró a Cinépolis Klic como patrocinador hace que desaparezcan las transmisiones por Facebook live, los dueños de clubes asienten, aficionados reclaman. Ahora LMB en pago por evento. ¿El gran negocio?

 

(Por cierto, ¿cincuenta juegos por ver LMB “pago por evento”? ¿Qué pasó por LMB.tv? ¿Tronó el negocio?)

 

Pero lo más interesante será verlo cuando se tengan que definir asuntos deportivos en el seno de las asambleas, ahí tal vez lo “políticamente correcto” sea el cuete que estalla en las manos.

 

AUTOCRÍTICA- Que si reiteradamente criticamos a la LMB por su falta de sentido autocrítico, incapaces de ejercer la inflexión interna, ahora debemos aplaudir que una voz surja y revele que las cosas no andan tan bien y eso, a querer o no, tiene efecto sobre los equipos.

 

“Nos ha hecho un daño tremendo la Zona Sur; nos ha dañado el nivel, nos perjudicó calificar con mucha anticipación. Nos ha dañado ser líderes, pero somos el cuarto o quinto equipo porcentaje de manera general. Nos ha dañado que tres equipos tengan posibilidad de entrar a los playoffs jugando para menos de .450, es decir, que nos vamos a enfrentar en la postemorada a un equipo con récord negativo”.

 

Erick Arellano, quien junto a su hermano Juan José es dueño de Leones de Yucatán y los Vaqueros Unión Laguna (en LMB se vale la multipropiedad), hablando de la situación del cuadro yucateco y su errático final de temporada.

 

Y es que cuando dice “nos ha dañado el nivel” dice más de lo que se supone. Eso, aunque al gasolinero y al siquiátrico entero les de un aneurisma.