LA XENOFOBIA, CREANDO PERCEPCIONES

RINCÓN BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

 

Roberson27 de Agosto de 2017- No sabemos hacia adonde estará volteando la Liga Mexicana de Beisbol y si es que está atenta a algo que a los supuestos llenos que se están dando en la postemporada. Ráfagas de xenofobia campean en Monterrey, invadiendo ya ese micro-universo llamado redes sociales y nadie que salga a tratar de frenar este criticable evento.

 

Tras las desafortunadas y lamentables declaraciones de José Maiz, presidente de los Sultanes de Monterrey, enjaretando el término ”toro-pochos” a los Toros de Tijuana, lo que ha seguido es todo menos lo que debiera ser una enconada rivalidad deportiva. El morbo de la competencia ha sido sustituido por conductas y hechos que tienden más hacia la exacerbación de un nacionalismo torcido y trasnochado.

 

En el tercer juego de la serie entre ambos equipos, en Monterrey, en la pantalla gigante mostrando el orden al bat de ambos equipos. Primero el de Toros y al lado de nombre de Jorge Cantú, la bandera de Estados Unidos. Luego el de Sultanes y al lado del nombre de Chris Roberson, la bandera de México. Parece cosa menor o detalle sin importancia porque a final de cuentas, se parte de hechos reales: Cantú nació en Estados Unidos y Roberson es nacionalizado mexicano.

 

Pero se tendría que ser muy ingenuo para pensar que así se proyectaron ambas imágenes por “apego a la realidad”. De fondo hay una intención “fregativa” que sirve muy buen para enfatizar el discurso de Mr. Joe Corn y que podemos conceptualizar como la constitución mexicana versión regia.

 

Chueco que derecho, tanto Cantú como Roberson son mexicanos, quiera o no quiera la directiva de Sultanes.

 

EXPRESIONES- En la parte baja del octavo rollo en ese tercer juego, corredor en primera y dos outs, por los Sultanes Leo Germán sacó batazo complicado al jardín izquierdo que lucía como imparable pero fue víctima de buen engarce del patrullero de ese sector, Roberto López.

 

El cronista de TV de los Sultanes narró la jugada que la atrapada la había hecho “Robert López” y ni quien crea que se comió la “o”. La tendencia a convertir a los Toros en una sucursal del consulado de Estados Unidos en Tijuana es evidente, tanto como insistir en crear la percepción de que los Sultanes están compitiendo contra un equipo de otro país.

 

Olvide usted el desplante de Edgar González al salir de la sexta (volteando hacia el dogout de los Toros, quitándose la gorra y “tirándose a matar”), que eso es adrenalina dentro del terreno, lo que está afuera es lo que alerta.

 

Mientras tanto, en Puebla, la exregañada afición de Puebla haciendo sonar en el “hermanos Serdán” el futbolero grito de “Ehh utoo” tan criticado como multado. La “moda” llegó al béisbol no sabemos bajo qué argumento ni bajo qué racional del colectivo pero en este caso se ve y se escucha fatal. Que sean aficionados ocasionales los que lo lleven al estadio no es excusa ni justifica nada, reprobable que se haga y más aún el negarlo.

 

De fondo, creemos, el tema es que la LMB se voltee para otro lado y se diga que no pasa nada. Lo “familiar” de este deporte se puede ir entre las piernas, por no atender los focos amarillos que se están encendiendo.

 

Lo otro, lo de la xenofobia, se verá en unos días más, cuando en asamblea de tenga que resolver si lo de los peloteros de doble nacionalidad se queda o se limita.

 

Ya sabremos.

 

MUNDIALES- Ya son muchos años de escribir grandes historias del béisbol infantil mexicano en el torneo de Williamsport, un evento de clase mundial. No importa la liga que represente a nuestro país, la calidad competitiva se mantiene.

 

Este año, tercer lugar de la liga Treviño Kelly de Reynosa que se aplaude, lo mismo que la reciente actuación de la selección “sub 12” y del representativo que va invicto en el “sub 14”.

 

En esos niveles andamos muy bien y la presunta sería si es correcto que estemos pensando desde ahorita en que esos ‘peloteritos deben tener como destino manifiesto llegar a ser profesionales, si ese debe ser su meta de vida.

 

Talento hay mucho, sobrado y queda la duda de si debe ser proyectado para la pelota de paga. Porque por lo menos, que resulten todos buenos ciudadanos ya es ganancia de todos.