TOROS CAMPEONES, FINAL DEL PESADO VERANO

RINCÓN BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

 

Hankerd11 de Septiembre de 2017- Con los Toros de Tijuana obteniendo el campeonato, llegó a su fin la temporada 2017 de la Liga Mexicana de Beisbol, campaña que como ya hemos dicho, pasará a la historia como una campaña que tuvo mucho de anodina, que marcó su sino fuera del diamante y que será recordada como la que marcó una pausa a la tradición.

 

En lo deportivo, lo sobresaliente fue el cetro ganado por los Toros, con todos los merecimientos luego de excelente temporada regular y obtener al final los doce triunfos que se necesitaban. De ellos, las cuatro victorias sobre unos Pericos de Puebla que ni las alas metieron. Serie final insabora, que no pudo corresponder a la expectación creada por la propaganda que giró a su alrededor.

 

Los Toros han colocado la vara muy alta en un tema central: rápido dieron el salto a ser una organización (con lo que ello entraña), algo que la mayoría de los clubes asociados de LMB tardarán en serlo. Muy buen trabajo en materia de “educación deportiva” a su afición, el trabajo interno tanto en lo deportivo como en lo comunicacional y creadores de una marca que veremos quién es el guapo que se atreve a superar.

 

Más de fondo, temporada 2017 y campeonato de Toros marcan lo que parece ser el fin de la hegemonía impuesta por el grupo de los “escutios”, el mismo grupo que desde los años Ochenta impuso un esquema de poder en base a mitos, paradigmas endebles y que cincelaron su marca en lo que dieron en llamar “béisbol de desarrollo”, falacia que hoy cae por su propio peso.

 

LÓGICA- La campaña veraniego terminó como empezó, con las escuadras de la zona Norte vapuleando a los de la zona Sur. Así, sin tonalidades, se desarrolló una temporada que acentuó las asimetrías de un circuito urgido a reducir esa enorme brecha competitiva.

 

Empezando el día 13 el “salinato”, la oficialización de la asunción de Javier Salinas a la presidencia de la liga, es dable esperar que la LMB puede fortalecerse en lo económico pero quedan muchas dudas si es que en lo deportivo lo podrá lograr. Este año quedó lejos de mostrarse como “producto”, como algo que realmente sea vendible así sea que Salinas sea capaz de obtener patrocinios donde sea. Nadie compra lo que carece de calidad así que a nuestro ver, el reto es tumbarle eso de “pelota de desarrollo” para dar el paso a “pelota espectáculo y digamos que por lo menos hoy en día, se antoja tarea improba.

 

Los torneos de apertura y clausura 2018, con sus respectivas liguillas, poco ayudan a esta obligada mutación. Que si el objetivo es otro, digamos reducir la papeleta a menos equipos y olvidar el nefasto gigantismo, puede y la LMB se deshaga de un pesado lastre.

 

Será esa la primera y necesaria tarea que espera a Salinas, algo para lo cual primero veremos cuál es la postura que asumirán “escutios” y similares. Muy ligado a esto, el asunto de los jugadores de doble nacionalidad, tema del que sabremos qué postura llevará José Maiz y más aún, quien le seguirá el juego.

 

DESPEDIDA- Aún antes de que lleguen las forzadas palabras de despedida que seguramente le ofrecerá Salinas a su antecesor y antes de que los clubes le rindan la pleitesía de un “adiós” emotivo, ya la cadena TDN de Televisa se sirvió despedir a Plinio Escalante de la presidencia de la LMB en modo “ad hoc”: el quinto juego de la serie final lo proyectaron de manera muy diferida, como para dejar en claro que el convenio “estelar” que firmó el ahora casi “ex” tronó como chinampina.

 

Y es que en temporada de verano tan irregular, no pudieron faltar los desatinos que aderezaron lo que no termina en ser producto.

 

NEXT- Decíamos hace unos días que en la víspera de la reunión que habrá en Miami entre la LMB y la Liga Mexicana del Pacífico, nadie espere más del “sin novedad”. Unos y otros seguirán adelante: los del verano con su idea del doble torneo (de los que no se sabe nada aún) y lo de invierno con las medidas ya tomada y por tomar para seguir con su temporada como siempre.

 

No habrá ni cesiones ni concesiones. Unos tratando de empezar una nueva historia, otros siguiendo con la suya.

 

Ni vales canjeable ni cheques postfechados. El béisbol mexicano seguirá ”amistosamente separado”.