TUMBEMOS AL GERENTE DEPORTIVO

RINCÓN BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

 

Yaquis19 de OIctubre de 2017- Varios fueron los que antes de iniciar la temporada, le hicieron gestos al roster de los Yaquis de Ciudad Obregón, algo no les cuadró. Por lo menos, vieron una lista de jugadores que no les llenó el ojo y hoy, a siete juegos de haber iniciado la temporada, sienten que tenían toda la razón: la tribu está en zona de desastre.

 

Han iniciado la temporada con siete derrotas que no son como para verlos eliminados pero sí para pensar que en la primera vuelta (“temporada”) remontar la etapa de zozobra va a ser tarea titánica. Se están alejando mucho de la zona de confort que se busca en la primera mitad.

 

Claro que no faltó quien jugara las “contras” y esté pagando la novatada luego de haber proyectado a los Yaquis como favoritos, ensalzar figuras y hasta llenarlos de premios. Eso y las intenciones de ver sobres llenos es la misma.

 

Ahora el juego se llama “tumbemos al gerente deportivo”, opción que emerge de una fanaticada con toda razón molesta y que ve en Manuel Vélez al culpable de la desgracia. Así, toda la artillería contra quien se supone armó el equipo en la versión 2017-2018.

 

Para aumentar la fuerza del reclamo, los aficionados acuden con quienes creen ser “caja de resonancia” quienes ven en la ocasión propicia para la “vendetta” luego de que les “cortaron el chorro”, que los borraron de la lista de receptores del “chayote” que años atrás les iluminaba su vida.

 

En esas intenciones, de fondo, el velado reclamo porque los Yaquis se deshicieron de Francisco Minjarez, quien era el puente gestor de sobres, la fuente filtradora de exclusivas y quien mediaba para las operaciones de trasmano.

 

REALIDAD- Ni razones ni ganas de defender lo que sucede con los Yaquis y nada tampoco que de argumentos para defender a Vélez. Lo que se diga de él al calor de lo que sucede se inscribe en el enojo y en la satisfacción de apetitos personales, así sea que se disfracen de “objetividad”.

 

Nada les ha funcionado, ciertamente. Un pitcheo abridor en donde la dupla Javier Arturo López-Pablo Ortega hace 10 años hubiera sido un buen “1-2” y que David Reyes y Ernesto hubieran sido buen complemento.

 

Su bullpen, hasta ahora, de medio pelo por no decir de regular para abajo, con todo y tener brazos interesantes como Samuel Zazueta y Alberto Leyva.

 

En la ofensiva, cuatro de sus extranjeros (Felix Pie, Alex Liddi, Irving Falú y Jake Smolinsky) bateando .200 o menos .

 

Con ese “arsenal” y esas actuaciones, poco margen le dan al manager Miguel Ojeda para celebrar algo. Los Yaquis empero van a empezar a ganar y creemos que si bien no recuperarán mucho en esta primera vuelta, si la suerte hace que puedan hacer ajustes en sus líneas, en la segunda mitad capaz y revierten la tendencia.

 

Mientras, a aguantar las pedradas, así sea que salgan los “es que no pagan”, como si la actual nómina fueras barata. Así el fanatismo y los intereses.

 

PERCEPCIONES- Como para que se reafirme que los inicios de temporada sirven solamente para crear percepciones y alegorías, Charros y Tomateros llegaron invictos a Los Mochis y Mexicali, respectivamente, y se les acabó el corrido.

 

Ambos con cinco triunfos al hilo y en el caso de Charros, el equipo que iba 0-5, los Cañeros, les asestaron dos derrotas como para regresarlos a la realidad de la liga.

 

Los Tomateros dejaron el 5-0 atrás al perder en dos ocasiones ante unos Águilas que recién venían de una “limpia” que les recetaron los Venados de Mazatlán.

 

Empiezan a construirse los escenarios de verdad en la LMP. 

 

MAYORES- Al menos para nosotros, sí ha habido sorpresas en las series de campeonato de las Ligas Mayores, empezando con la facilidad con que los Dodgers han caminado sobre los Cachorros y que los Yankees le hayan ganado ese quinto juego a los Astros aún y haberse enfrentado a Dallas Keuchel.

 

Así las cosas, lo obvio es que se hable ya de una serie mundial entre Los Ángeles y Nueva York aunque de por medio está en que ya en Houston y con Justin Verlander de por medio en el sexto juego, las cosas se alarguen a un séptimo y decisivo choque allá en Houston. Eso y un volado es lo mismo.

 

Para los Cachorros, no vemos un más allá que quedar en el camino y entregar la corona a manos de otro equipo, Su situación es muy cuesta arriba.