LO QUE INDICA UN STANDING

RINCÓN BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

 

LMP Fotos10 de Noviembre de 2017- Más cerrado no puede estar el standing de la Liga Mexicana del pacífico al día de hoy, la diferencia entre el líder y el séptimo lugar es de solamente tres juegos en lo que parece el preludio de otro final de primera vuelta de alarido.

 

El standing, por sí mismo, revela un estado de alta competitividad, de competencia muy equilibrada si es que nos atenemos a que cinco de los 8 equipos están sobre los .500 y dos solamente dos juegos de la marca.

 

Aún más, hasta ayer, el líder Tomateros estaba a solamente un juego de ¡cuatro equipos! Lo que hace natural que día con día pueda haber movimientos en la tabla de posiciones. Restando nueve encuentros (tres series) para el final de la primera vuelta, hasta los coleros Yaquis tienen oportunidad numérica de escalar la cima.

 

Todo aún y que cada uno de los contendientes tienen sus “asegunes”, empezando porque ninguno de ellos ha podido ser constante jugando en gira. Los records ganadores están en casa y eso ha marcado la diferencia.

 

“El enemigo en común de los ocho son las lesiones”, nos dijo un directivo hace unos días, “la lucha está muy pareja y que un titular, sobre todo un pitcher, se nos lesione puede ser la diferencia. Ahorita, todos podemos llevarnos los ocho puntos”.

 

Así, bajo estos escenarios de alta competencia, se logra mantener al aficionado “pegado” al béisbol. Los “tiros cantados” hacen surgir el fácil vaticinio: lo predecible mata el interés.

 

FUTUREANDO- Luego de saber ya de las decisiones de la LMB con respecto al 2018 ¿mantendrá la LMP las disposiciones que aprobó para este año? ¿Se sostendrá por ejemplo el acuerdo de los 8 extranjeros?

 

Pronto para saberlo pero lo que es un hecho es que hasta ahora ha sido positivo para el espectáculo, tanto que esto se refleja en el standing.

 

Para aquellos que siguen añorando cuando los ligamayoristas venían al invierno mexicano (algunos empeñados en “te pego para que me pegues”), contrataciones como as de Jarrod Saltalamacchia, Domonic Brown, Randy Arozarena o Jovan Rosa, entre otros son señales que aún las contigencias, en general se ha hecho bien la tarea.

 

Ya sabremos.

 

RECORDS- Uno de los efectos previsibles de la decisión de la Liga Mexicana de Beisbol de sostener dos torneos al año, de apertura y clausura, será  el que tiene que ver con los records hasta hoy vigentes y que se enmarcan en roles de “temporadas completas”, aún y estas hayan sido de diferente número de juegos.

 

Este tema no tiene vuelta de hoja, por más que se le busquen interpretaciones “conceptuales: cada torneo será una temporada, con sus liguillas y serie por el campeonato respectiva. Así, habiendo monarca de por medio, se cierra el ciclo que se compila.

 

Así entonces, si el record de más hits en una temporada es de 227 (Miguel Suárez, 1977) para que sea roto en un torneo “corto” va a estar en arameo por no decir que en chino.

 

Bajo esa línea de pensamiento, decir que “lo que se puede hacer” es sumar las estadísticas de los dos torneos para que así apliquen en caso de competir por el abatimiento de una marca actual. ¿Hay lógica en esta racional?

 

Aún más, cada uno de los clubes tendrá que buscar manera la forma en que pueda explotar la nueva realidad. Los equipos hacen (o deberían de hacer) de las mascas individuales de sus peloteros un atractivo para el aficionado – número de jonrones o producidas en una temporada- ¿cómo le harán para promover records bajo la modalidad de dos torneos?

 

Un buen brete para la liga que en esto de los números, capaz y pronto se llena de expertos en sabermetría, quienes ayudarán a entender el porqué varios equipos andan arrastrando la cobija.

 

"EXPORTANDO"- Resulta que Ricky Rodríguez anda jugandom en Venezuela, con el Magallanes y hay quienes se sorprendieron que no haya jugado en la LMP. Difícir dar la respuesta estando el pelotero lejos y ausente pero se puede adelantar una teoría.


Puede y que en México habrá tenido que llegar con la etiqueta de "novato", que lo es, y por tanto sujetarse a los parámetros de salario que ello egige. En cambio, llegar a Venezuela como jugador "hecho" y además cobrando en dólares, ya es cosa diferente.

 

Puede y que algún émulo de Scott Boras radicado en nuestro país le haya dado la recomendación.