EFECTO NUEVOS ESTADIOS EN LA LMP

RINCÓN BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

 

Lively28 de Noviembre de 2017- El viernes pasado en la noche se llevó a cabo lo que a nuestro juicio ha sido el mejor juego de la temporada 2017-2018 de la Liga Mexicana del Pacífico: Venados de Mazatlán ganando 1-0 a los Charros de Jalisco. Juego de solo tres pitchers utilizados, de solo siete hits, 210 pitcheos a home, de 17 ponches, de 58 bateadores apareciendo en el plato y que apenas consumió dos horas ocho minutos.

 

Sí, choque a “la vieja escuela”, al estilo de un remoto pasado (glorioso, por cierto) y que hace renacer el gusto por el béisbol dominado por el buen béisbol. Lo que ofrecieron el ganador Mitch Lively y el derrotado Tyler Alexander fue un concierto a dos manos impresionante.

 

Pero también hace renacer el paradigma de que el estadio “Teodoro Mariscal” es “para los lanzadores”, creencia que viene de hace tantos años y que ha servido, entre otros cosas, para decir que Equis o Zeta pitcher ahí en el puerto “por eso ha hecho nombre”.

 

Antes de que los soberbiométricos aparezcan para hablarnos del “park factor” déjenos compartir con usted nuestra creencia de que el parque de pelota mazatleco ya no está solo en ese paradigma. Los estadios de Ciudad Obregón y el de Culiacán ya lo acompañan.

 

Estadios nuevos cuya conformación, más que las plazas donde se ubican, permiten crear escenarios que ayudan a tejer buenas piezas monticulares siempre y cuando quienes las realicen, tengan la aptitud para concretarlas. Es decir, no a cualquiera se le da.

 

A SALVO- No faltan, y a veces hasta sobran, los que se rasgan vestiduras y se echan ceniza al leer críticas en contra de la Liga Mexicana de Beisbol. Dejando de lado a los socios del club “los hijos de la Ramon”, básicamente los paramesios gasolineros, abundan las pieles sensibles que protestan porque en espacio como éste se ose “darle llegues” a su amado circuito.

 

Sigue presente ese ánimo de que “la crítica nada aporta”, el pensamiento de que todo es rosa en el verano y que se es sacrílego al siquiera apuntar fallas del viejo circuito que anda en esas de verse como nuevo.

 

Las críticas no son gratuitas, se las han ganado a pulso, los motivos han saltado a la vista a través de la historia y taparse los ojos no hace que desaparezcan. Callarlos, esconderlos o negarlos es hacerse el tonto.

 

Que si alguno es injustificado, procede mencionar los argumentos, el porqué no proceden. Los críticos estaríamos obligados a retractarnos.

 

Pero de eso a dejar de criticar porque a algunos no gusta, es peor. Lo anterior no necesita explicación.

 

POR CIERTO- Trasciende que en la reunión de gerentes de la LM;B efectuada el lunes, se les pidió a los presentes que antes de iniciar dejaran sus celulares afuera del salón por aquello de querer evitar filtraciones a los medios de lo que se estaba platicando, práctica que era ya común y que significaban “exclusivas” para algunos medios y salvoconductos para esos gerentes der no ser criticados por dichos medios. Juego perverso al que al parecer Javier Salinas quiere liquidar.

 

Lo más curioso es que lo citan los medios que venían siendo favorecidos y que de fondo, se quejan de la medida.

 

Y que a nadie le extrañe que la quitada de celulares haya sido a petición de clubes como Sultanes, a cuyo presidente Pepe Maiz lo “balconeaban” a diestra y siniestra vía dichas filtraciones.

 

Que si nos preguntan, pensamos que la cosecha de chayote institucional ha llegado a su término y queda nada más lo que cada club decida. Crearon su monstruo, ahora la cierran el chorro. A ver quien se encarga del “nene”.