RINCÓN BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

 

Conf25 de Enero de 122017- Muchos esperaban en la víspera que la XLXIX serie final de la Liga Mexicana del Pacífico resultara, como lo ha sido, una serie que caminaría sobre la delgada línea de la alta tensión y el drama. Mayos y Tomateros han regalado formidables duelos, no han escatimado nada para agradar y han hecho que nuevamente, engrandecen y le dan más valor al producto beisbolero invernal.

 

Hasta antes de esta noche, serie empatada a dos triunfos por bando con la circunstancia de que los triunfos de ambos equipos han sido en calidad de visitante. Anoche la expectativa era de color guinda luego de que subiría a la loa Anthony Vasquez, en un juego “punto de quiebre”. De máxima obviedad era anticipar que quien ganara se pondría en la antesala del cetro.

 

Así, anticipando un eventual triunfo de los Tomateros, la ecuación sería enviar para el sexto a Edgar González y en grado extremo, a Sergio Mitre para el potencial séptimo y decisivo encuentro.

 

Para los Mayos, sacar resultado ayer era dar el paso indispensable para regresar a Navojoa y buscar con quien sea en la loma (Eddie Gamboa o Tyler Alexander) el juego campeonil.

 

¿Quejas? Se ha visto gran béisbol, mucha estrategia y la igualdad de fuerzas que se anticipaba. Lo mejor se concentraba en lo que desde ayer fue una serie aganar dos de tres.

 

ENTRONIZADOS- Ruido del bueno por los resultados de la votación para el salón de la fama en Estados Unidos. En concreto, aceptación mayoritaria por la elección de Chipper Jones, Trevor Hoffman, Jim Thome y Vladimir Guerrero y su llegada a Cooperstown.

 

No faltaron las voces que reclamaron, de nuevo, el hecho de que en dichas votaciones se marginó a personajes de la talla de Roger Clemens, Sammy Sosa y demás representantes de la hoy conocida como “época sucia” del béisbol.

 

Se anima así otra vez el cansino debate sobre la eventual proscripción de los peloteros marcados por el uso de esteroides, el caso de Pete Rose y poco faltó para que saliera a flote lo de las Medias Negras de 1919.

 

Nos quedamos con que llegaron al HOF personajes sobresalientes, reales fuera de serie y a quienes poco para cuestionar. Tan, tan.

 

RUEDAS- En enero de 1978, juego de la serie final, Jesús Sommers resolvía el encuentro con cuadrangular sobre Kevin Bruce Stanfield, batazo que significó el campeonato para el cuadro guinda.

 

Inmediatamente, una cauda de periodistas se fueron encima del héroe del partido y la pregunta inicial fue “¿sobre qué pitcheo fue el batazo?”.

 

Viene el recuerdo luego de que ya en estos tiempos actuales, lo vigente son las ruedas de prensa en donde a veces (por no decir que muchas veces) los entrevistados padecen no solamente el agobio (si se sufre la derrota) o el abuso de los comunicadores en el uso de lugares comunes y en uso de la palabra.

 

Managers y peloteros tienen todo el derecho de contestar o no, potestad que pocos ejercen. El periodista acude, digamos, en calidad de voz de las audiencias así que debemos suponer que lo menos a que nos obliga es inquirir asuntos que merezcan su difusión.

 

Lo anterior tiene “cola”, no es párrafo desperdiciado.

 

NOTA- La tendencias recurrentes son la de preguntas que de antemano se esperan respuestas a modo del periodista o bien, que alimenten el orgullo de este (“a pregunta expresa del suscrito”).

 

Que Willie Romero no haya acudido a la conferencia de prensa después del segundo juego dio motivo para quejas del gremio. ¿Cómo faltar a la cita, como fue semejante falta de respeto? Los Mayos habían perdido y Romero se encerró con sus jugadores, dejando de lado el “compromiso”. Se llegó a pedir multas y sanciones y ahí nos queda la duda de si el enojo y la decepción no fueron porque no hubo chance de hacer la nota con el supuesto enojo y enfado de Romero.

 

Ya ni hablaremos de las preguntas que tardan más de un minuto de en hacerse y que antes los ojos del entrevistado no tienen sentido.