RINCON BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

 

Pollo224 de Febrero de 2018- Que si el ánimo de limpiar la casa va en serio, bueno reto es el que se le presenta a la LMB cerca ya de empezar su torneo de apertura 2018. Atendiendo lo publicado por la periodista Beatriz Pereyra (la mejor dama inmersa en el gremio, según nuestro juicio), la Liga Mexicana de Beisbol habría sancionado de manera provisional al presidente adjunto de los Diablos Rojos del México, Francisco Minjarez, “para actuar "en cualquier carácter y con cualquier equipo derivado de un procedimiento disciplinario que se le está siguiendo".

 

Es decir, ponen fuera de circulación al llamado “Pollo” para que siga desde las gradas el procedimiento “disciplinario” que está revisión para ejecutarlo la liga en contra del ahora suspendido directivo. Se agrega, cabe citar, que la suspensión es temporal y "es ajena a la controversia" por los jugadores de Tigres”.

 

Aquí es pues hay un asunto que huele mal, como que ser llevado al viejo programa de “la Tremenda Corte” y el señor juez dijera que la LMB está cometiendo un ”pollicidio”.

 

El problema parece que es de origen. Hay que recordar que Minjarez llegó a Diablos procedente de los Tigres de Quintana Roo (entonces propiedad de Carlos Peralta ¿o Roberto Borge?), club que luego de ser vendido a un grupo de empresarios que dicen que encabezó Fernando Valenzuela, se reestructuró soltando lastres a discreción.

 

En esa permuta, los Diablos curiosamente lanzaron un salvavidas al “Pollo” y nada menos que ofreciéndole la vicepresidencia. Entre lo que fue y pudo ser, salieron los demonios y ahora hay acusaciones en contra del aludido.

 

DUDAS- El caso se presta para dudas legítimas, no sobre los “qués” ni sobre los “cómos” sino más bien sobre los “quiénes”. Esto mes, ¿actuó por su hebra Minjarez, nadie le dio “un visto bueno”, le prendió la luz verde? Vamos, la LMB está investigando asuntos en lo que se supone el “Pollo” se fue por la libre y sin que presuntamente nadie lo acompañara.

 

Más aún, si las faltas que se investigan se dieron cuando estaba con los Tigres y dichas “fallas” fueron para favorecer a Diablos, ¿acaso no mueve a la legítima sospecha que meses después Minjarez fuera contratado por los Diablos?

 

Mucho migajón revuelto en ese bolillo. El club capitalino hace saber que lo apoyará aunque se trate de algo individual, declaración que anticipa interés en saber si es que la LMB se atreverá a ir hasta el fondo y si en su resolución afectará a los intereses del club Diablos, cuyo propietario es Alfredo Harp Helú, el mismo cuyo nombre fue impuesto a los torneos de apertura y clausura de este año.

 

Lo peor sería que al modo “old fashion”, la presunta resolución se diera en la oscuro y se tendiera un manto de opacidad sobre el mismo.

 

HECHOS- Había que reconocer que hasta hoy, el titular (presidente) de la LMB le está poniendo ganas a la ardua tarea de montar en modernizar al béisbol de verano. Desafío mayor luego de tantos años de estar anclados en un modelo basado más en la demagogia del “logramos” (sin lograrlo) y de la sobrada simulación.

 

Hoy, al parecer, mucha basura está saliendo de debajo de la alfombra, se quiere lavar el tapete de la entrada y hasta lo que parecen lujos como el tener siete extranjeros por equipo tumbando méritos al discurso “desarrollador”.

 

Dentro de este esfuerzo, no deja de preocupar que además de la persistencia en el “gigantismo”, se siga reconociendo sin rubor alguno al dinero público como parte del paisaje de diario de la liga. Recientes visitas de Salinas lo dejan ver con las autoridades de Aguascalientes y Tabasco, imágenes que muy poco se pueden tapar con aquello de “por los estadios”. En Villahermosa, ni bats ni pelotas porque la secretaría de Finanzas no había soltado los recursos.

 

Se entiende que muchos sean los fierros que hay en la lumbre y que hay que atacar varios frentes. Se van atendiendo por partes pero queda presente y vigente que el reto principal de la LMB no es otro más el que poder ofrecer a sus audiencias un mejor producto. Con eso, se va de gane.

 

Y del desequilibrio competitivo que se observa o del “manoseo” de peloteros en los “combos” multipropiedad mejor ni hablar.

 

Por ahora, veamos hasta dónde dejan llegar a Salinas en su cruzada estilo “Manfred azteca”.