EL CASO OSUNA Y “LA TEMPORADA” LMB

RINCON BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

 

Osuna9 de Mayo de 2018- Mientras que supuesto iluminados y “groupies” istmeñas intentan engañar asumiéndose como únicos enterados del caso, llamándolo incluso “chisme”, lo que procede decir que el caso de Roberto Osuna adquiere tintes relevantes (y preocupantes). De ser acusado de violencia doméstica, pasar la noche en una celda y quedar a la expectativa de lo que le justicia decida a esperar lo que Grandes Ligas determinen.

 

Nada grato el caso, lamentable. Un muchacho de 23 años metido en semejantes líos y que ponen en riesgo una carrera que luce (hasta hoy) con excelente proyección. Más allá de atribuir culpas o hacerlo tema de nota escándalo, amerita una seria reflexión acerca de lo que el pelotero latino tiene enfrente como responsabilidad al irse a jugar a Estados Unidos y Canadá.

 

Ya se sabe que inherente está eso de “la falta de valores familiares” o las taras culturales de sus países de origen. Eso se sobreentiende, tanto como el hecho de que el pelotero (se supone) sabe qué es lo debe y no debe hacer. Las reglas del juego se las saben bien pero aquí el tema es, reiteramos, que cuando un muchacho es vendido a los 16-17 años debe ser orientado a que ingresa a un mundo en donde se cree que las tentaciones son parte de la diversión y que se supone no son aptas para menores de edad.

 

De acuerdo, el muchacho debe salir de casa con una sólida formación pero así también, forzado debe ser que sea orientado en esos primeros años de estancia en un país que no es el suyo y que sirva para que al regresar a sus lugares, incluso, su conducta se advierta diferente (por no decir que “mejorada”).

 

Sabremos más de aquí a los días por venir.

 

SEMÁNTICA- No terminamos de entender a la Liga Mexicana de Beisbol a la hora que habla de su temporada 2018 y que dice, contempla dos torneos. Ojala y que los aficionados tengan claro lo que la LMB intenta decir con ello y las implicaciones que tiene.

 

El torneo de apertura al que ya falta poco para concluir, y que debe ser considerada la primera temporada del año, arrojará un cuadro campeón y con ello señalar su final. Esto es, los registros históricos deberán quedar asentados de forma tal que se deberán señalar que hubo cuadro monarca, un campeón bateador, un lanzador líder, etcétera, etcétera.

 

Luego vendrá una pausa en la que se llevará a cabo el Juego de Estrellas y casi de inmediato el inicio de la segunda temporada del año, esto es, el torneo de clausura que deberá ser registrado en forma similar.

 

Suena absurdo que haya quienes crean que las nominaciones a lo mejor de cada temporada llegarán hasta final de las dos temporadas, tema en el que los directivos de la LMB no definen aún. Para dejar en claro a que nos referimos citamos el caso de que por ejemplo, de que habrá solamente un Jugador Más Valioso luego de considerar los dos torneos que ya de entrada suena a barbaridad.

 

Lo mismo del Pitcher, Manager y Novato, teoría que no está lejana si es que en la liga siguen considerando que se está jugando una sola temporada y no dos campañas diferentes entre sí.

 

Las cosas están más confusas que la política en Rusia, de la cua, por cierto, en las oficinas de la LMB parecen saber mucho.

 

ROOKIES- Hablando de lo mismo, anticipando que las nominaciones a lo mejor sean consideran do que cada torneo sea una temporada, buscar a los “gallos” para Novato del Año (trimestre) resulta tarea nada fatigosa. Año con año se observa una reducción notables en la lista de aspirantes.

 

Este año, por ejemplo, la lista de los candidatos viables parecen reducirse a solamente dos: Javier Mireles, de los Saraperos de Saltillo, así como Romario Gil, de los Pericos de Puebla. Un bateador y un pitcher.

 

En el caso de Mireles, bateador de .322 en 34 juegos, 4 jonrones y 20 producidas, números que no son nada del otro mundo pero sí de mérito. Con su promedio de bateo, Mireles se coloca entre los 62 bateadores arriba de los .300, algo común en la LMB.

 

Por su parte, al culichi Gil muestra record de 1-1 y efectividad de 3.10, que eso sí es relevante luego de que el promedio a nivel liga es de 5.18. Lleva 29 entradas lanzadas en las que ha recetado 33 ponches y solamente ha regalado solo 10 bases por bolas.

 

Fuera de eso, difícil encontrar candidatos.