RINCON BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

umpires20 de Julio de 2018- Imaginemos que ayer Jim Joyce hubiera marcado aquel infame “out” que era un “safe” clarísimo en el inolvidable juego No Perfecto de Armando Galarraga y que esto hubiera sido en el parque “Fray Nano” de la ciudad de México y que esto hubiera sido en un juego de Liga Mexicana de Beisbol. Bajo los criterios actuales, la LMB mínimo hubiera pedido la expulsión de Joyce del país.

 

Hemos venido diciendo que no le falta al circuito veraniego, ha sido un muy trompicado 2018 en el cual no salen de una para entrar a otra.

 

Hace unos días, una falla garrafal del umpire de home Ulises Domínguez al cantar bola lo que era un strike abanicado de Jonathan Jones del Unión Laguna. Peor todavía, Domínguez consulta con el de primera Rodolfo Pastrana y este confirma la sentencia original.

 

Sale el manager de los Diablos, Víctor Bojórquez, para alegare la jugada, el video no deja lugar a dudas y se revoca la llamada. El bochorno para los jueces es, ni modo, evidente, se exhibe y son exhibidos de fea forma ante los (pocos) aficionados asistentes y ante los dos equipos. Peor para ellos, circula el video en la redes sociales, se “viraliza”, y Domínguez y Pastrana no se la acaban.

 

Lo que se pensaría tendría como colofón una amonestación o reprimenda en privado para ambos umpires, terminó en una inconcebible separación de sus puestos por el resto de la temporada. No se tocó el corazón la presidencia de la liga para determinar su expulsión por el resto del torneo de clausura.

 

REACTIVOS- Más allá de los detalles que se pueden agregar (una disculpas públicas de los castigados o el tipo o “monto” de la sanción) lo que se advierte de fondo es una actitud de sobrerreacción de la presidencia del circuito, por un lado, y por el otro la indefensión de los umpires, la nula presencia de alguien que meta las manos por ellos.

 

Lo primero lo entendemos luego del estilo de dirección que impera. El que se decía con teflón ante las críticas, Javier Salinas, hoy actúa como los animales que andan “cizcados” ante los periodicazos que reciben. El cuidado de la imagen y del falso oropel se mantiene en un año en que las cosas no han ido todo bien.

 

“Y ahora, ¿qué pensarán los arreos Wilson o Christus Muguerza, los patrocinadores para el área de umpireo de la LMB?”, se podrá haber dicho. Proceden entonces con decisiones muy reactivas, con aroma a tripa y sin siquiera un ánimo de con conciliación (que no de perdón) con los castigados.

 

Se les impuso una sanción que llamarán ejemplar sin observar que sientan un precedente que envía malas señales.

 

Bien decía en su pregunta-reto nuestro compañero Juan José Sánchez, ¿y si esto hubiera sido teniendo como protagonista a Luz Alicia Gordoa, la mujer umpire? ¿Se le hubiera sancionado igual?

 

DEFENSA- A nosotros nos pareció de muy mal gusto que un día después, la propia LMB hubiera publicado en twitter una fotografía en donde se hace alusión a la orientación sicológica que reciben los umpires en la LMB. No era el momento para dicha publicación, muy fuera de “timing”.

 

Más lamentable es que nadie haya salido en defensa de los umpires castigados, nadie que matizara, que públicamente apareciera para disculpar (no decimos justificar) y ser “paraguas” de Domínguez y Pastrana. ¿En dónde estaba Luis Alberto Ramírez, qué opinión tuvo, cuál fue su postura? ¿Lo suyo es solamente capacitarlos para luego abandonarlos?

 

El puesto de supervisor de umpires no debe ser entendido como un presunto símil de asistente del fiscal, sonaría que fuera de apoyo-defensa de quienes sancionan los juegos y en este caso, pensamos, Luis Alberto vio nada más pasar la bola: la liga decisión ya él ni vela le dieron en el entierro.

 

Un tema más para la ya muy cargada y castigada agenda de la LMB. Hasta ahora, peor que “Lucho” cuando ve venir el periodicazo.