RINCON BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos


MEX CENTRO24 de Julio de 2018- Más allá de solazarse con lo que ha sido la actuación del equipo mexicano en los Juegos Centroamericanos, que muy poco ha ofrecido para el disfrute, valdría la pena recordar que el obligado contexto en la víspera era que lo mínimo era esperar una medalla de oro o de plata.

 

En las cuentas que se hicieron, repasando a los rivales, lo forzado era pensar en una final contra Cuba, la siempre favorita, y que la narrativa quedara anclada en el supuesto juego por la de oro.

 

Acudir a la frase de que “no es un torneo fácil, el rival cuenta” depende en mucho del roster con el que se acudió. La primera línea sobre la que se debe girar es aquella que tiene que ver que México es el único país que tiene pelota de verano, que lleva peloteros que están en actividad en esa parte del año y en tanto, se supone un cierto “hándicap” a favor.

 

¿Acaso alguno de los países rivales le pidieron a los peloteros nativos que juegan en la LMB que asistieran?

 

De acuerdo: en todos lados hay peloteros de calidad, de nivel, así que bajo esa lógica, perder ante quien sea debe resultar “normal”, con todo y que se puede alardear que de los nuestros, varios se han desarrollado y fogueado en las Ligas Menores de Estados Unidos.

 

La derrota ante Colombia queda así en un “se perdió un juego”, sin dar margen a nada más, ni siquiera al lugar común de que “las distancias se han acortado”. Juego mal jugado, mal lanzado, mal bateado,,, así no se puede.

 

Tal vez, y solo tal vez, las sempiternas “fallas de comunicación” que frecuentemente se presentan en el beisbol mexicanos tengan que redefinirse y denominarse como “fallas de planeación y de organización”. ¿Se vale pensarlo así?

 

SORPRESA- Camina el torneo de clausura de la LMB entre la persistencia de estados semivacíos y el espectro de lo que parece ser “indiferencia” del aficionado. Entradas de menos de mil personal en los estadios y se bajó el volumen a las estridencias que anunciaban “las buenas nuevas”.

 

Y buscando una tabla de salvación, se acude al standing de la zona Sur para tratar de que se infiera que de que, ¡ya lo ven!, el esquema de los dos torneos sí sirve, sí tiene impacto.

 

Mientras que en la Norte no hay nada nuevo bajo el sol, al día de hoy en la Sur Bravos, Piratas y Guerreros se cuelan entre los cuatro primeros junto a los Leones. Hagamos de cuenta que se trata del milagro de la multiplicación de los panes.

 

Dos de los coleros del torneo de apertura en la cima, dando vuelta de tuerca mientras que en sentido contrario, Diablos, Pericos y Tigres en el fondo de la tabla, cual si fuera un golpe letal a la “lógica”.

 

Y así, entre lo que llaman inesperado, el promedio de asistencia en este torneo de clausura es de 1907 aficionado por juego.

 

EDÉN- Penoso el caso de los Olmecas de Tabasco, franquicia que vive (eso esperamos) sus últimos meses en calidad de club propiedad del gobierno del estado.

 

Los prestanombres que aparecen en la directiva, los hermanos Dagdoug, ya no quieren queso sino salir de la ratonera. El gobernador en turno los puso a cuidar de la paraestatal (el club) pero no les dio presupuesto así que se entiende que uno de ellos afirme que se necesitan 15 millones de pesos para salir de la temporada. Nadir hable de “calificar” y la búsqueda de ingresos de las taquillas por los juegos de playoff. El mensaje es que los dejen al menos terminar con dignidad este terrible etapa en la vida de los Olmecas.

 

Dejen al gobernador electo cuando ya estén funciones que busque y consiga inversionistas, que le toque lal gobernante “defender” la franquicia y retenerla en Villahermosa.

 

Por ahora, solamente, 15 millones para salir por la puerta de adelante y no la de atrás. Que en el pasado quede, ¿qué más da?, los mensajes de Marzo pasado que incluyó el triunfalismo del presidente de la LMB. Finalmente, los “males necesarios” no son tan “necesarios”.