RINCON BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

MEX CENTRO2

26 de Julio de 2018- Lo podrán jurar con la mano sobre la Biblia o el Corán, incluso sobándole la panza a Buda pero lo cierto es que a la Liga Mexicana de Beisbol los Juegos Centroamericanos y del Caribe. O es eso o de plano lo suyo no es la planeación ni la organización.

 

El enorme fracaso de la selección enviada a Barranquilla, que llegó a festinarse como un “buen roster”, se suma a serie de tropiezos que ha sufrido la LMB en este muy errático 2018 para el viejo circuito. Se les cayó muy pronto el discurso de Marzo en donde se dibujaba un muy halagador panorama y en el cual, ojo, el presidente de liga, Javier Salinas, prometía apoyo e impulso a las representaciones mexicana en torneos internacionales.

 

En Barranquilla la realidad ha sido un cuete que le ha estallado en la cara a la LMB.

 

Apenas un triunfo en cinco juegos (a la hora de redactar la presente entrega), derrotas más dolorosas que “inesperadas” y en el trazo más grueso, un equipo sin identidad, sin la presunta “poderosa presencia” que se le asignaba en la víspera luego de ser (se dijo) un equipo que dignamente representaba el nivel triple A que se confiere a la LMB.

 

No, no es hora de acudir a eso de que “el rival cuenta”. A lo que se debe acudir es a las virtudes propias, a los atributos que casi milagrosamente, perecen haberse esfumado a la escuadra mexicana. De entrada habría que cuestionar si en la arquitectura del roster hubo plazos de planeación, de real interés por darle tiempo de fogueo y preparación y si es que los      que mandan en la liga, los dueños de clubes, dimensionaron de qué torneo se trataban y si se fijaron metas tangibles.

 

Porque hasta ahora, tal parece que les preocupó más defender la integridad del “producto” (sea cual sea el nivel de éste), la continuidad del torneo de clausura y la fiebre de “campeonitis”.

 

VERSIONES- Algo que queda evidente es que la nueva disposición de la LMB en materia de “antidoping” chocó de frente con la realidad de los Centroamericanos. Pagar 5 mil dólares para “limpiar” peloteros no sirvió para poder llamar a algunos presuntos buenos candidatos para integrar el roster, algo que sigue sin manejarse de manera clara ante la opinión pública.

 

Junto con pegado resultaría de confirmarse la versión publicada este jueves por “El Universal” en el sentido de que los gerentes de clubes LMB casi prohibieron a sus jugadores importados dejar la liga para reforzar a sus países en el torneo centroamericano so pena no solamente de no cobrar una quincena sino de no tener su lugar al momento de regresar. Es decir, cero permisos.

 

De la elección del manager, Enrique “Che” Reyes, se deberán encargar quienes estuvieron al frente del supuesto esfuerzo (des)organizador y en que seguramente incluirán a una Federación Mexicana de Beisbol que tal parece se mantiene bajo la maldición del nafasto Alonso Pérez: vivir del cuento y de la caravana del sombrero ajeno.

 

Aunque en esta ocasión, bien podría Enrique Mayorga acudir al expediente de llamarse como el marido engañado, quien dice ser el último en enterarse del engaño.

 

APUNTE- Apuntes que se hacen nos hacen recordar el libro “El Gran Solitario de Palacio”, de René Avilés Fabila, esto relacionado con la sensación de que hoy, Javier Salinas para estar solo y su alma tratando que el potro no se lo lleve entre las patas.

 

Como primer damnificado del fracaso en Barranquilla está precisamente Salinas, incidente que se suma a los otros (no pocos) poco afortunados tropiezos que se han dado este año. Tal pareciera que lo suyo es cruzada personal en la que nadie lo acompaña, sin escuderos que saquen la cara por él porque, hay que decirlo, luce que el exCEO no es quienes se dejan ayudar por aquello del ego y el protagonismo.

 

Hace días dijimos que a la LMB le urge un departamento de control de daños, Salinas no lo puede hacer pero su staff parece estar ausente y hoy en día, la suya parece ser una presidente mucho muy solitaria.

 

¿Saldrá alguien a exponer públicamente lo que ha sido el fiasco en Colombia? ¿Todo será un boletín lamentando los resultados y culpando a la Federación?

 

Ahí hay, creemos, para que “el gran solitario” Salinas pueda redimirse; cuestión de hablar con la verdad, ser transparente y no tratar de engañat. (Aunque suene a Hara Kiri).