RINCON BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

Osuna417 de Octubre de 2018– El juego de trece entradas del martes entre Cerveceros y Dodgers hace patente que el mes de Octubre no pierde su magia en materia beisbolera. Señor duelo de pelota en donde para la afición mexicana, el triunfo de Julio Cesar Urías ayudó a matizar lo que antes había sido la debacle de Roberto Osuna con los Astros.

Juego de incidencias, de detalles, desde la jugada con Manny Machado pisando a Jesús Aguilar, las decisiones de Dave Robertson, la atrapada de Chris Taylor o el hit que decidió en la trece de Cody Bellinger. Todo va a la narrativa de lo que fue un gran choque de pelota.

La decisión a favor de Urías, para el joven sinaloense que entró con la presión encima de un juego clave y que retiró la tanda sellando con un ponche para Mike Moustakas que fue vitoreado en serio en el Dodger Stadium.

Horas antes, en Houston, Osuna sufriendo en serio en un octavo inning al que llegó con los Astros abajo en el score 3 por 2. Al derecho se le fueron las cabras pa´l monte y en un abrir y cerrar de ojos le cayeron cinco carreras encima, cuatro de ellas producto de grand slam de Jackie Bardley Jr.

Cosas que suceden pero que pesan de más si se trata de Octubre, el mes mágico.

BALBUCEOS- En la misma línea de Octubre, muy halagador nos parece el inicio de la temporada 2018 de la Mexicana del Pacífico y el cómo se está reflejando en el terreno de juego la medida adoptada por la LMP de jugar la primera mitad hasta con 12 extranjeros por equipo.

Son los pequeños grandes detalles que se observan por cuanto mayor uso del factor velocidad a la hora de moverse en las bases, ciertas coberturas en el outfield y el paulatino mayor peso que se observa en algunos line-ups.

Reiteramos que en nuestra opinión, estamos ante un escenario de ver calidad de pelota de alguna manera diferente, de características diferentes y que en la segunda vuelta se enriquecerá con el arribo de nativos recurrentes en la liga.

Malo para los que siguen viendo lo “regional” en el ojo ajeno y no lo “barrial” en el propio.

OBRA- Luego de tres años y no pocas incidencias, en 2019 por fin se estrenará el nuevo estadio de béisbol de la ciudad de México, obra y gracia de la cartera del dueño de los Diablos Rojos y de los Guerreros de Oaxaca, el “mecenas” en turno de la LMB Alfredo Harp Helu.

Ya sabemos que el inmueble será inaugurado por el hoy electo presidente de la República y que una larga fila de empinados andan ya en la operación “cromada” al mecenas por el logro. Se augura así una buena dotación de selfies para el año que viene.

Qué bueno que surja la obra, que se sume a la lista de nuevos y moderno estadios que han surgido en los años recientes (la mayoría en el Noroeste del país) y que al menos el estadio de los Diablos sirva para que la LMB se “cuelgue” de su nacimiento para enriquecer el pobre discurso que hoy mantiene.

Ya Harp cumplió, ahora vendrá lo bueno. Y es que la ciudad de México ha sido hasta ahora (y desde hace rato) una de las plazas que menor promedio de asistencia mantiene al año en la LMB. Los números nos dicen que lo más cerca que han estado de los 5 mil aficionados por juego fue en 2014 en que promediaron 3946 parroquianos por jornada, desde entonces, ni siquiera 3 mil por juego. Este año, el promedio en las dos temporadas realizadas fue de 2783 (y en un estadio con capacidad para menos de 6 mil personas).

Así que ahora el reto es de la afición y de la liga: la primera, asistiendo aunque sea por la curiosidad de conocer la obra, de acercarse a conocer el estadio y que no sean solamente los periodistas y reporfans los que se los platiquen.

Y la LMB que en algo aporte, que le aporte al menos otro empaque al producto y que en la capital del país puedan disfrutar en estadio nuevo, un mejor nivel de espectáculo. Esto si antes nos les cae una “tromba” encima, tal y como se pronostica.