RINCON BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

Salinas 38 de Noviembre de 2018– Nadie en su sano juicio podría recibir con agrado la noticia de que la Liga Mexicana de Beisbol sufrió la tan esperada, pero deseada, reducción de sus membresía. Mantener en la papeleta a 16 clubes fue una burbuja que tarde que temprano reventaría, el momento llegó y para algunos, la opción ahora es repartir “culpas”.

Hoy jueves amanecimos con la noticia de que para 2019 no estarán participando en el torneo veraniego Algodoneros de Unión Laguna, Rieleros de Aguascalientes, Pericos de Puebla y Bravos de León. Así de entrada, golpe brutal para la liga, la cual pretenciosamente hacia el exterior quería mandar señales de que gozaba de cabal salud y hacía estridencias que hoy los hechos desmienten.

La reducción llega casi por obligadas razones: los dueños de clubes aceptaron ahora sí, que se debe extinguir la multipropiedad, los hermanos Arellano y Gerardo Benavides aceptaron “la invitación” pero para su desventura, no hay por ahora quien les compre a sus equipos “bis”.

El caso de los Rieleros deriva de la nueva realidad política, desnudan do lo que no se quería reconocer en cuanto a que era un club subsidiado, propiedad del gobierno del estado. Fue un “no” a seguirle haciendo agujeros al erario.

Y en cuanto a los Bravos, mucho hay que revisar en una franquicia en donde sus dueños no supieron domar al caballo, las cabras se les fueron al monte tanto a Mauricio Martínez como a Arturo Blanco, inmersos en la “aventura” y las broncas económicas los sentenciaron. Ahora, para colmo, hablan de que el club está a la venta.

Y quien diga que nuevo gobernador de Guanajuato puede meter las manos, a lo mejor no andará errado.

Muy triste manera de consumar la reducción (y de “adornar” el seminario interplanetario de Morelia).

OPORTUNIDAD- Por supuesto que no todo puede verse como tragedia, si es que se observa que de alguna manera, la LMB suelta lastres. Enfrente tienen la gran oportunidad de al menos el año que viene ofrecer un mejor producto que no necesite la incontinencia verbal de su presidente para presumir al circuito.

En todo caso, sí, queda el aún mayor reto de la liga por recuperar no a esos clubes sino a las plazas hoy en pausa. Estarán fuera un año esas aficiones a las que hoy se culpa de “no haber apoyado”, de que “no iban al estadio” y debe ser tarea de la LMB, más que nada, diseñar estrategias para retener a esos colectivos.

Y hacerlo, además, sin los engaños de la pirotecnia verbal que ha caracterizado a la actual dirigencia de la liga. Porque a no dudarlo, lo determinado por la asamblea de presidentes liquidó de plano el discurso que venía manejando Javier Salinas, le arrebataron de golpe argumentos para la grandilocuencia. Discurso “quijotesco” que sin embargo, algunos de sus escuderos se entercan en sostener.

DUELO- Se entiende que por ahora se den sentir diferentes expresiones de aparente duelo por la noticia, esencialmente por aquello de que se estima que alrededor de 100 peloteros estén siendo afectados.

Así se botepronto, cerca del simplismo numérico, se podría matizar diciendo que en el caso de Algodoneros y Pericos, sus clubes “hermanos” (Leones y Acereros) van rescatar a parte de sus rosters mientras que el resto, junto con Rieleros y Bravos, serán enviados al draft para ser tomados por los 12 clubes sobrevivientes.

Ojala y equipos como Saraperos, Olmecas y Piratas, por citar a tres nada más, aprovechen esta oportunidad ocasional para el año entrante presentar rosters competitivos y ayuden a lo que se anticipa: que será un mejor año en lo deportivo para la LMB.

Eso sí, que el proceso de reparto de peloteros sea transparente, muy claro, y que no haya desde ahora tranzas, maromas y “agandalles” muy al estilo.

En el “pool” se incluye a personal administrativo y de campo, varios de los cuales desde hace rato vivían en situación de incertidumbre dado que no les pagaban quincenas. Así que el luto se apareció desde antes.

Y en cuanto al personal de los clubes, consideremos por ejemplo a cronistas. algunos de ellos que en verdad resienten los movimientos, incluyendo a quienes de alguna forma pierden cotos de poder: compra de tiempos aire en estaciones de radio, contrato con patrocinadores, influencia con los dueños y hasta peso para decidir contrataciones y despido de managers. Aquí tal vez no haya tanto luto por los afectados.

Por lo demás, sí, lástima por quienes en esas cuatro plazas se quedan sin chamba.

¿CULPAS?- Más que buscar a quien cargarle el mochuelo por las decisiones que se tomaron, habría que concluir que al fin se presentaron las consecuencias de lo tejido y no hecho en años anteriores.

Consecuencias de no haber elaborado un plan de negocios viable, de largo alcance, en el seno de la LMB. Consecuencias no haber sido una liga muy reactiva, de sobradas ocurrencias, y que hoy parece no superar el shock de haber sido vetada por Grandes Ligas, derrumbando lo que durante décadas fue el negocio tras el negocio. Sin la venta de peloteros pareciera que ahora se preguntan algunos “¿Y ahora, cómo hacemos béisbol?”.

Llegó el tiempo, reiteramos, de pensar en el mercado interno, de ajustarse a la realidad que tal vez involuntariamente crearon y que demanda pensar en inversiones como las la academia de El Carmen y las ligas de desarrollo. De fondo, de reinventarse sobre bases firmes, de sólidos cimientos, de apuestas fuertes a la formación de talentos que les garantice futuro y olvidarse de la quimera autoinventada de vivir de la venta de lo casi regalado.

TEORÍAS- Y sí, lo anterior no podría quedarse en solamente eso y por ello es que también se decidió un “pa´tras los fielders” en lo que era el proyecto salinista de jugar hasta Noviembre. Se pudiera pensar que lo segundo fue consecuencia de lo primero pero así también de que la “tenebra” se cuajó en otro lado y en otras circunstancias.

Es más, capaz y que un manotazo sobre la mesa a larga distancia pudo haber ayudado a la toma de decisiones.

Puesto todo en la mesa, no se puede ser tan radical a la hora de las conclusiones: si, fue un mal día para la LMB pero no para el béisbol mexicano del que forma parte. Hay que entender que a veces, perdiendo se gana. Por lo pronto, Salinas puede pedirle a spotify que en el playlist coloquen, con dedicatoria a los pausados, esa de “El breve espacio en que no estás”.