RINCON BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

Lara22 de Noviembre de 2018- Termina hoy la primera vuelta del calendario 2018-2019 de la LMP y en apego al sistema ya tradición, los puntos a repartir serán premios y recompensas. Eso sí, una primera mitad que no falló, que entregó muchas emociones y como premio mayor, un muy marcado equilibrio deportivo.

No le fallaron a la liga las medidas adoptadas para asumir esta primera mitad, con todo y que los amos del nopal en la frente se rasgaran las vestiduras. Los doce extranjeros por equipo le dieron un buen tono al espectáculo que fue apreciado por los casi un millón 400 mil asistentes a los estadios.

Ya seguro, bien ganados los ocho puntos para Tomateros y merecidos los 3.5 y las 3 unidades para Charros y Cañeros. A unos porque les salieron las cosas, a otros porque no pudieron que las cosas se les dieran.

Para los demás, esperar la jornada de esta noche en donde todos saldrán a ganar lo que hará de este día algo muy especial.

A partir de mañana la segunda vuelta, ahora con ocho foráneos por equipo, y desde ahora los denarios irán a favor de Naranjeros y Venados como equipos que repuntarán, reservas con Águilas y Mayos, además de seguir de cerca las primeras dos series de los hoy más afectados por las puntuaciones.

Por lo pronto no queda sino decir que el béisbol, invernal sigue cumpliendo.

INFAMIA- Hace un par de días se llevó a cabo la subasta (tal cual) de jugadores que realizó el club Bravos de León, uno de loso cuatro equipos que se anunció que en 2019 tomarán año sabático. Esto si es que Mauricio Martínez y Arturo Blanco arreglan sus diferencias y terminan de pagar todo lo que deben.

La fecha del miércoles pasará como una de las fechas más infamantes en la historia del béisbol mexicano. Parece increíble que para la gran mayoría, esta subasta haya pasado de noche, que pocos se hayan asomado siquiera a cerciorarse de lo vergonzoso que resultó (e infamante) este ejercicio tan poco serio y que llevado al extremo se podría decir que resulta todo un atentado contra los derechos humanos del pelotero.

La LMB volteó hacia otro lado, se mantuvo en su línea de andar celebrando la nada, de festejar lo poco y olvidarse de lo mucho que debe atender. Porque más que atender lo dispuesto en sus estatutos en relación con los adeudos, cabe la pregunta, ¿acaso antes del inicio de cada temporada los clubes participantes no depositan una fianza que garantiza eventos como éstos? ¿Pagaron los Bravos dicha fianza o no la pagaron y la liga los aceptó aún y la evidente violación estatutaria?

Porque si no existe el pago de fianzas, buena razón para que los empresarios no quieran invertir en el béisbol de verano. Meterle dinero a la ruleta que no tiene números no es negocio.

POR CIERTO- Las “maromas” son lo de hoy, versiones, justificaciones y trascendidos es lo que está de moda. En la LMB algunos parecen intentar armar una “cuarta deformación”.

Ya echaron a andar el rumor de que Aguascalientes pudiera no pausarse en 2019 luego de que, dicen , “hay empresarios interesados” e intereses al calce, eso da motivo para que la información se complemente con el “y Puebla también” que despide todos los tufos moreno-vallistas posibles.

Lo primero está mucho muy de duda. Si el dueño de la franquicia, el gobierno del estado, no encontró postores antes de su regreso a la liga y hoy anda con los cobradores mordiéndole la cola, menos lo están pudiendo hacer hoy en día. Para la opinión pública, léase empresarios, es un “club quebrado”.

Lo de Puebla ex de Benavides se puede entender de dos maneras: el afán de Moreno Valle por regresar y el afán alocado de aquellos que yéndose los Pericos, se les va el negocio en donde sin invertir ganan como si fueran socios del club. Puede que ahí se entienda el origen de la especie que circula.

DISFRAZ- No es tan difícil juzgar de antiético en que algunos comunicadores busquen la trascendencia en la profesión encarnando a un personaje, muy en su derecho por cierto. Lo mismo el que balbucea como si tuviera canicas en la boca armando poesías deportivas que chocan por absurdas; también el que se quiere hacer llamar “gurú” para que no le digan extorsionador o el aterciopelado que se hace pasar por Patty Chapoy, haciendo escándalo de todo y confundiendo la plana deportiva con la policíaca.

Peor todavía, se ponen el disfraz sobre el traje de reporfans que los distingue, el de “amigos del pelotero” o de escribamos del dueño de clubes. Así la faramalla sobre la que pretenden construir la imagen que, suponen, los consagra ante el colectivo.

Lo malo es cuando se quitan el disfraz y aparecen tal cual. No se sabe entonces qué es lo peor de ambos casos.