RINCON BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

Umpire21 de Diciembre de 2018– Casi finaliza el rol regular de la temporada 2018-2019 de la Liga Mexicana del Pacífico y apenas algunas voces tratando de juzgar el nivel mostrado hasta ahora por el cuerpo de umpires. No faltan las voces discordantes que dicen, no se ha visto “lo mejor” que uno pediría de los hombres de azul.

Tendríamos que partir de la base de que no es que la LMP “dependa” de lo que se ha decidido en la Liga Mexicana de Beisbol o que tenga que arriar con las mulas que les dejaron. Tan malo fue el año para la LMB que además de todas las plagas conocidas, encima les cayó la epidemia de la soberbia y ésta se mostró en sus decisiones acerca de los umpires.

“Si te vas al invierno, te veto” fue la señal más clara de esta actitud que se tomó no por mejorar a la LMB sino por el mero afán de joder a la LMP. Los umpires han sido meros alfiles de esta absurda confrontación que todo indica es unilateral: el verano se ha peleado sola, consigo misma, sin darse cuenta que se viene muriendo de nada.

Eso sí, la incontinencia verbal que llegó con Javier Salinas trasminó a otras áreas de la LMB y por ello es que sobre el tema umpireo, la propaganda para disfrazar los reales objetivos. Convenio con un hospital para “cuidados médicos y sicológicos”, entrenamiento físico como si quisiera tener jueces que puedan actuar como modelos en comerciales de Dolce&Gabanna y presumir hasta la hartura de una capacitación “in extremis”.

Tal vez sin darse cuenta, inmersa en sus afanes de confrontación estéril, la LMB le dio un golpe letal al proceso de formación de buenos umpires que tanto necesita el béisbol mexicano.

TESTIMONIOS- Algunos clubes muestran ya su preocupación por este tema, no están muy de acuerdo que se haya querido “enclaustrar” a los umpires en la academia de El Carmen y que con la amenaza de veto se vayan a quedar sin algunos de sus mejores elementos.

En 2019 estarán pagando el precio. “No tendremos a los mejores y a muchos nuevos elementos les quitaron el chance de aprender y practicar más en un béisbol más intenso como el de la LMP”, nos decía alguien cercano a un club de verano.

Además, los retuvieron por sus lares sin acceso a los ingresos de trabajar en invierno, los cuales por cierto, son sustancialmente mejores que en el verano. De remate diríamos que hoy en día, la mayoría de los umpires mexicanos son nativos de los estados del Noroeste de la República y en consecuencia, les quitaron la posibilidad de mantenerse más cerca de sus familias.

Si en todo esto la LMB observa un aparente “triunfo”, que amolado está el escenario. Lo peor es que puede y en 2019 se percaten que nuevamente, le fallaron al aficionado al estropear el muy castigado producto que presentan.

INVIERNO- Regresando al punto de origen, no podemos coincidir con quienes señalan que el umpireo este año en LMP ha bajado “drásticamente” su nivel. Con todo y que han aparecido nuevas caras y hay varias figuras debutantes, lo visto hasta ahora no creemos que sea para prender los focos amarillos.

Cierto, se han apreciado fallas, omisiones, manejo incierto de situaciones de juegos y derivaciones de lo mismo pero en todo caso, platicar con jugadores y managers serviría como mejor referencia.

Esto porque ni periodistas ni cronistas somos los más indicados para hablar del tema. No porque no podamos sino porque la mayoría no sabemos ni estamos calificados para ello.