CUBS: SÍ, ¡ES REAL!

PUERTO DE BEISBOL

Por: José Vicente Castañeda

 

Cubs33 de Noviembre de 2016- Ser aficionado a un deporte profesional y a un equipo en particular es y puede ser usualmente una verdadera válvula de escape ante situaciones de la vida cotidiana que nos estresan, nos preocupan, nos ocupan y absorben la mayor parte de nuestras energías. Pero que sucede cuando eres aficionado de un equipo que tiene décadas sin ser campeón, o peor aún, un siglo entero (¿y fracción)? ¿Se suma estrés en vez de mitigarlo?

 

Si fuera tal el caso no estaría aquí tratando de reunir las palabras adecuadas (sin lograrlo del todo, quizás) para expresar mi sentir en éstos momentos. Ciertamente una sequía tan inmensa va acompañada por muchos y muy dolorosos momentos y recuerdos que sólamente acentúan la miseria de 108 años sin un título de Serie Mundial. Pero decir que mis 24 años de aficionado a éste equipo han sido 24 años de sufrimiento absoluto sería una gran mentira (o un caso extremo de masoquismo).

 

La lealtad, la entrega y fidelidad absoluta de ésta afición que desde que conocí al equipo ya tenía más de 8 décadas sufriendo y contando me magnetizó, me llamó inmediatamente ver que a pesar de todas las críticas, burlas, malos resutados y adversidades ellos se mantenían al pie del cañón, apoyando cada juego como si fuera el juego 7 de la serie mundial 2016... me enamoró. Ahí comencé mi "fandom" (y subsecuentes olas de emociones, buenas y malas por igual).

 

Cierto, los recuerdos del 2003 y las interminables burlas internas y externas (familiares y amigos por igual) a lo largo de los años han hecho de éste viaje uno más complicado y extremo que una montaña rusa sin seguridad en la atracción. ¿Sabía que algún día serían campeones? por supuesto. ¿Sabía que éste 2016 serían campeones? no exactamente, pero hace 4 años (ask JCC) mencioné: en 4 años éste equipo dará MUCHO de qué hablar (y no, no me vanaglorio ni me considero gurú/shamán/vidente/etc, sencillamente el plan era trazado así desde el inicio de la actual administración).

 

¿Creía/culpaba a la cabra? (quizás la mayor interrogante que puedan hacerle a cualquier aficionado de los Cubs): dirían los norteamericanos, HELL NO. Sí creo que existe lo sobrenatural y es parte de nuestras vidas y folklor (aunque no necesariamente es algo que se tenga muy presente), pero decir que le atribuyo la sequía a la maldición de la cabra me haría tan estúpido como quienes culpan a Steve Bartman del colapso del 2003 y la subsecuente extensión de la misma sequía que ya tenía 95 años.

 

Lo que creo (y es un hecho absoluto y claro) es que ésta sequía fue producto de décadas de malas administraciones, pésimos manejos dentro y fuera del terreno de juego, falta de interés de propietarios y directivos y claro, algo/mucho de mala suerte en momentos cruciales. Pero la suerte la traza uno mismo (si no, pregúntenle a Theo Epstein, el ya llamado "curse breaker").

 

No pienso entrar en los detalles del juego de anoche porque si no vieron el juego no estarían leyendo ésto en primer lugar. Lo único que diré es ésto: equipos anteriores, de administraciones anteriores, ante la adversidad enfrentada al final del juego se habrían caído a pedazos, deshechos totalmente por dentro y por fuera. Pero éste equipo es diferente: lucharon de inicio a fin toda la temporada, todos los juegos, todos los innings, todos los outs hasta el último lanzamiento.

 

Cualquier otra generación de Cubs ante el colapso del octavo inning se habría derrotado a sí misma, pero ésta generación es diferente. No rechazan la presión de ser vistos como los favoritos: la reciben a brazos abiertos (Maddon manejó diversos mottos/mantras, uno de ellos: EMBRACE THE TARGET), les da ese extra necesario para prevalecer aún en circunstancias como las de ayer, y todo comienza desde el timonel.

 

Como aficionado al béisbol jamás había visto un juego 7 tan lleno de dramatismo y emociones (y miren que juegos 7 dramáticos en Series Mundiales abundan). Supongo que el transfondo histórico de éstas dos franquicias tuvo UN POCO que ver. Como aficionado al beisbol agradezco mucho la muestra de garra, pasión y entrega que brindaron cada una de las 10 entradas ambos equipo y cada uno de los 7 juegos de ésta increíble serie. Es exactamente lo que esperas ver y vivir en éstas instancias, pero creo que lo de ayer superó muchas (o todas) las posibles expectativas.

 

¿Como aficionado a los Cubs? de hace casi 2 y media décadas? No conozco en persona a nadie que lo sea, pero sé muy bien que Fernando Manuel Campos (Fray Kempis) lo fué toda su vida (desde 1909 hasta el mismísimo final de su vida en 1983) y Roy Campos Patterson del mismo modo desde 1934 al 2010, abuelo y padre de José Carlos Campos, respectivamente. Para ellos y los muchos fans que no lograron vivir para presenciar éste día les llegó la algarabía allá arriba (pero de algún modo sí a través de sus descendientes).

 

No encuentro como expresar el sube y baja emocional de anoche; es decir, sabía que llegaría el día pero jamás tomé curso para prepararme ante un posible título, y menos con tanto drama. Estoy soñando? de verdad se acabó la sequía? de verdad somos (ok, son) campeones? Los Dioses del beisbol nos sonrieron anoche (parte de sí creer en lo sobrenatural)? sólo puedo decir: ES REAL!!!!