MANAGERS: EL REGRESO DE BENJAMÍN

bGIL5

RINCON BEISBOLERO

Por José Carlos Campos

 

12 de Marzo de 2019- Desde muy temprano se alborotó el cotarro en la LMP luego de que los Tomateros de Culiacán acaban de anunciar el regreso de Benjamín Gil como su manager parea la temporada 2019-2020. No se necesita decir que Gil es uno de los “bienamados” más relevantes del club guinda en su historia.

 

El anunció sirvió de paso para reavivar el dilema público en torno a si su ausencia en la campaña anterior se debió a un presunto castigo de la liga por sus desafortunadas declaraciones o si todo fue causa de las ocupaciones y preocupaciones de Benjamín por su hijo Mateo, ya integrado a los Cardenales de San Luis. Nos quedamos con esto último, que no es poca cosa, ya que lo del castigo nos parece más leyenda urbana que hecho consumado.

 

Ganador de dos campeonatos en el mejor béisbol de México, Gil se presenta como uno de los managers de “la nueva hornada” (de alguna forma la llamaremos) que se distingue por darle un sello personal a su trabajo, alguien que entrega una manera no diferente pero sí personalizada de ejercer el cargo y que se ve lejano a los viejos paradigmas que han encasillado a los timoneles nacionales.

 

Con esto puede pensarse que decimos que no hay nada nuevo en el mundo de los managers mexicanos y sí, eso decimos: Benjamín Gil es de muchas manera un capitán de barco diferente, con un estilo diferenciado (no estamos diciendo que mejor) de lo que hasta voy se puede apreciar.

 

TENDENCIAS- Hoy en día, en donde los clubes poco apuestan por la continuidad y creen que los managers son lo más desechable del negocio, raro es encontrar personajes que lleguen a cumplir algo que podríamos llamar “ciclo”. Esto es, los campeonatos, se dicen, se ganan con rosters, no con quien los dirija.

 

En el beisbol mexicano por eso no extraña que cada temporada, sea verano o invierno, se conviertan en pasarelas y más aún, que el “reciclaje” de dirigentes sea rutina invariable. Así las cosas, los managers saben que no hay larga vida en ningún sitio, que se les vestirá de charro hoy aquí y mañana allá, corriendo el riesgo de los súbitos giros que los hace pasar de hoy “genios” y mañana “mediocres”.

 

¿Quién está haciendo “escuela” en México para los managers, al estilo de lo que hicieron los cubanos (Adolfo Luque, Lázaro Salazar, Martín Dihigo,  etc.) en los años Cuarenta? (Que managers mexicanos no dejaron escuela alguna).

 

Y en estos “nuevos tiempos” no hay nada nuevo. Llegó el obligado relevo generacional (Robles, Gastelum. Bojórquez, etc) y con la camada lo único visible es que se trate de juzgar si hay “timing” para cambiar pitchers, si ordenan el toque de bola o si son agresivos a la hora de mandar correr las bases.

 

A lo mejor eso de la “escuela” dependa de lo que diga la soberbiometría en los años por venir que por ahora, “genios” y “mediocres” seguirán siendo las unidades de medida.

 

HONESTIDAD- Bien hizo la directiva de los Diablos Rojos del México en aclarar que el estadio “Alfredo Harp Helu” será inaugurado con par de juegos ante una selección de prospectos de los Padres de San Diego y no contra el equipo grande.

 

Así no sean duelos de postín, suena interesante para que se abra el público el nuevo escenario, llamado a ser el más atractivo de la LMB. El reto, reiteramos, es que no pase a ser de “la novedad” a “elefante blanco”; que no se quede en lugar solamente para que los periodistas sean invitados para llenarlo de lisonjas y luego no hablar de béisbol para nada y peor aún, que sea despreciado por los aficionados.

 

CONDENA- Uno de los temas de la semana pasada de mayor impacto fue la noticia de que Esteban Loaiza recibió una condena de tres años luego de ser arrestado en los Estados Unidos.

 

Se entregará el 17 de Abril a las autoridades, iniciará a purgar su pena y será en el 2022 que salga para entonces ser deportado. Le haya o no salido “barato”, Loaiza cumplirá la condena por el error cometido.

 

Después de eso, la vida seguirá y habrá oportunidad para rehacer cosas, incluso regresar de alguna forma al béisbol. Nada lo despojará de su derecho a enmendarse y poner rumbo directo a su existencia.