INAUGURACIÓN | SALÓN DE LA FAMA DEL BEISBOL MEXICANO

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Monterrey, Nuevo León, a 20 de febrero de 2019- Este miércoles fue inaugurado el Salón de la Fama del Beisbol Mexicano, en las instalaciones del Parque Fundidora de la Ciudad de Monterrey, Nuevo León. Con la presencia del Lic. Adrián de la Garza Santos, Alcalde del Municipio de Monterrey; el Ingeniero Jaime Rodríguez Calderón, Gobernador de Nuevo León, el Contador Público Alfredo Harp Helú, Presidente del Salón de la Fama del Beisbol Mexicano; y del Licenciado Andrés Manuel López Obrador, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, para así cantar la voz de playball del nuevo recinto de los inmortales.

Con el antecedente de aquella idea de 1939, hecha realidad en 1973, gracias al apoyo del gran empresario, don Eugenio Garza Sada, se pudo concretar el sueño de tener un recinto para los inmortales. Ahora, este 20 de febrero se inauguró el nuevo Salón de la Fama del Beisbol Mexicano, por iniciativa y patrocinio del Alfredo Harp Helú, quien tomó el reto de edificar esta magna obra para darle un nuevo recinto a los entronizados, en el cual los visitantes locales, nacionales e internacionales, puedan conocer la historia del rey de los deportes en México y los nombres y hombres que con sus actuaciones se convirtieron en los pilares del beisbol de nuestro país.

Los personajes y personalidades que asistieron a la ceremonia de inauguración además de las autoridades ya mencionadas, fueron Ana Gabriela Guevara directora general de la CONADE; Javier Salinas y Omar Canizales, presidentes de la Liga Mexicana de Beisbol y Liga Mexicana del Pacífico respectivamente; además de 33 inmortales que engalanaron con su presencia el evento.

En este inmueble, además de albergar a los más de 190 entronizados, se recibirá a los futuros inmortales del beisbol nacional, con la misma filosofía de reconocer públicamente el mérito de su gran aportación a este deporte.

El Salón de la Fama del Beisbol Mexicano, tiene su nueva sede en las instalaciones del Parque Fundidora en Monterrey, Nuevo León, ingresando por la puerta 8. Se construyó en un área de aproximadamente 8 mil metros cuadrados y tiene alrededor de 14 mil metros cuadrados de construcción.

El principal símbolo del Salón de la Fama son sus cúpulas, que representan la cordillera de la Sierra Madre Oriental desde donde el Cerro de la Silla atestigua este gran proyecto que a partir de este miércoles continuará con su labor de honrar la memoria de los personajes más importantes del beisbol mexicano.

Sin duda, Alfredo Harp Helú se ha convertido en el gran promotor e impulsor del béisbol nacional, siendo propietario de los Diablos Rojos del México, Guerreros de Oaxaca, fundador de la Academia de Beisbol que lleva su nombre en ese estado, y recientemente nombrado administrador de los Algodoneros de Guasave para incursionar como directivo por primera vez en la Liga Mexicana del Pacífico. Esta gran pasión por el deporte y su compromiso por México es lo que lo lleva construir el Salón de la Fama del Beisbol Mexicano en la ciudad de Monterrey y, en la Ciudad de México, edifica el estadio de beisbol Alfredo Harp Helú, la casa permanente de los Diablos Rojos del México, que será inaugurada proximamente.

El Salón de la Fama de Beisbol Mexicano abrió sus puertas el 10 de marzo de 1973, en la Ciudad de Monterrey, Nuevo León, en las instalaciones de la Cervecería Cuauhtémoc. En aquella ocasión uno de los principales impulsores para la creación de un recinto donde se reconociera la trayectoria de los personajes extraordinarios que existen en el mundo del beisbol nacional, desde jugadores, directivos, umpires y cronistas, fue Alejandro Aguilar Reyes mejor conocido como Fray Nano.

El Salón de la Fama del Beisbol Mexicano se convirtió así, en un referente histórico y un lugar obligado para visitar, no solo por los amantes al rey de los deportes, sino también para todos los turistas que paseaban por la capital del Estado, ganando un prestigio nacional e internacional como uno de los recintos beisboleros de vanguardia en su época.

Durante más de 40 años el recinto de los inmortales tuvo sus puertas abiertas en los jardines de la cervecería que patrocinó el Salón de la Fama hasta el 2013, año en que lamentablemente cerró sus puertas.