2017, COMO LANZAMIENTO DE ARANO, A ESPERAR QUE LLEGUE A HOME

Por Edmond de Estrella

 

Estadios LMB13 de Junio de 2017- Parece que 2017 podrá ser catalogado en un futuro como un parteaguas en la historia de la Liga Mexicana de Beisbol, dados todos los acontecimientos que se han venido presentando y que sacuden la operación del nonagenario circuito veraniego.

 

Ver los standings, los rosters del juego de estrellas, son solo muestras de lo distinto que están las cosas con relación a lo que generalmente veíamos a, con Leones de Yucatán y Sultanes de Monterrey como los protagonistas de la primera mitad de la campaña, en contraparte a los Tigres de Quintana Roo y Diablos Rojos del México, otrora dueños de esos blasones, batallando por mantenerse en la pelea de sus respectivas divisiones.

 

El nivel de juego de las 2 zonas también es un tema para comentar. Con más del 50% del camino andado, la Sur presenta un muy triste y desolador panorama con 7 equipos jugando pelota inferior a .500, lo que nunca antes se ha visto, pero sobre todo y eso es lo peor, algo que a nadie le gusta ver y que se refleja con las entradas en los parques de pelota de la región sureña, ya que salvo Yucatán (ratificando su mote de Rey de la Selva) los primeros 8 lugares de promedio de asistencias de la liga son ocupados por escuadras norteñas.

 

Habrá muchas explicaciones para esta ausencia de aficionados, pero un punto principal es el nivel de juego o siendo menos exigentes, el nivel que se muestra en los standings, porque si usted mira el sitio de la LMB (o en su diario si tiene la suerte de que aparezca alguna información beisbolera) no ve con muy buenos ojos, no le atrae vaya, asistir a un duelo entre novenas que tienen record de 28-33 y 28-41 en ganados y perdidos…. Eso no vende, no es negocio.

 

Los equipos tienen que encontrar una fórmula que permita a la Liga resurgir y es aquí donde aparece el otro acontecimiento que el tiempo y resultados calificarán: la llegada de Javier Salinas a la Presidencia de la Liga, para sustituir a Plinio Escalante.

 

Hay voces que se han manifestado por el pasado y por las ideas “futboleras” que tiene el por ahora Presidente Adjunto, como si el replicar alternativas que han funcionado en otros ámbitos, como lo hacen muchas empresas en la vida cotidiana, fuera algo prohibido o en el mejor de los casos un aporte secundario y de poco interés. No estamos diciendo que todos esos proyectos vayan a funcionar, craso error sería afirmar eso, pero si que no se debe estar cerrado a probar nuevas fórmulas, habida cuenta que el modelo actual no está dando los resultados que como negocio, como deporte, requiere el béisbol.

 

El proyecto de Javier Salinas  va a tener uno de sus principales escollos en esa resistencia al cambio, originada por “la tradición beisbolera” y por supuesto los intereses particulares de los equipos, que no propician ese requisito tan del Rey de los Deportes que es el teamwork y por el contrario, cada quien intenta llevar el agua a su molino, olvidando aquella premisa de que el Todo siempre será más grande que la suma de las partes.

 

Las ideas que el señor Salinas tiene en mente parten de una profesionalización en todos los ámbitos para la Liga Mexicana, a fin de ofrecer el mejor espectáculo y entretenimiento, tanto en el trato al aficionado en general, como en instalaciones y ventas, es decir que el espectáculo no solo se presente en el diamante, sino en toda la experiencia que un asistente al parque de pelota viva.

 

Para lo anterior, se buscará tener líneas de mejora de los ámbitos administrativo, jurídico, deportivo, seguridad social, mercadotecnia, mediante un plan de trabajo a largo plazo que incluye como parte fundamental la generación de protocolos de profesionalización, considerando capacitación en administración, en formas fiscales, derecho deportivo, buscando garantizar que haya un estándar de atención al aficionado, para que éste y los medios de comunicación encuentren una misma calidad de atención en cada estadio, que genere una experiencia agradable a quien vea un juego de LMB.

 

Todo ello suena muy bien, pensar que al llegar a un parque de pelota uno encontrará un buen espectáculo, estacionamiento práctico, atención adecuada desde la compra de boletos hasta la salida del estadio, incluyendo instalaciones funcionales, es un punto de partida para enganchar a nuevos aficionados, pero… para lograr ello se requiere una inversión, por supuesto de dinero, pero sobre todo de tiempo, de interés, de voluntad.

 

Esperar que todos los involucrados generen la sinergia que dé impulso al proyecto, nos parece que es la duda principal y no hablamos solo de las 16 novenas, sino de todos los que de una u otra forma están relacionados con el béisbol: medios de comunicación, aficionados, patrocinadores, los umpires y por supuesto los principales protagonistas que son los peloteros. Todos ellos tendrán necesariamente que estar dispuestos al cambio, a apoyar modificaciones en sus respectivos ámbitos para que poco a poco vayan atendiéndose las áreas de oportunidad que hoy tienen en 3 y 2 a la Liga Mexicana, sobre todo en cuestión de atención en medios y aficionados en tribuna.

 

Jalar para el mismo lado, consideramos que es la premisa fundamental que debe plantearse la LMB para adaptarse la modernidad, para encontrar un nuevo modelo de negocio acorde a los tiempos actuales tan globales, tan abiertos a la crítica y, porque no decirlo, tan de arriesgarse a innovar, aunque en muchas ocasiones las acciones no encuentren los resultados esperados, pero, caray, hablamos de béisbol y en cada turno al bat se tienen hasta 3 strikes para poder conectar de hit y si recibes un ponche tendrás nuevas oportunidades en lo futuro para ajustar y conectar.

 

El camino contrario sería no hacer nada, dejar la liga tal como está ahorita, es decir simplemente dejar pasar los pitcheos y esperar que el umpire se equivoque (en este caso que por alguna causa ajena los medios regresen a cubrir la fuente beisbolera y los aficionados retornen a las tribunas, lo cual atraería por supuesto patrocinadores) Es una opción, pero todo beisbolero sabe que no debe poner su destino en manos de un tercero, es decir, hay que hacer el intento siempre, aunque el resultado no necesariamente sea el que se espera, pero al menos quedará la tranquilidad de haberlo intentado.

 

Así las cosas, este 2017 será el año de inicio de un proyecto al que habrá que esperar en sus tiempos para calificarlo y juzgar su impacto en la historia de la LMB, deseando que en unos cuantos calendarios recordemos lo que hemos venido viviendo en estos meses como el punto de partida de la mejora del circuito y no como ha ocurrido con otros proyectos que solo quedaron en buenas intenciones… ojalá, de verdad, que exista ese teamwork entre todos para que sea realmente un parteaguas en la historia beisbolera veraniega.