PERIODISMO MODERNO: MITOS Y REALIDADES

Por Tolete.

 

Periodismo315 de Junio de 2017- Hace unos años,  más de alguno de los que hoy me pueden leer veían en periodistas consagrados a ídolos, dueños de un estilo propio, pero sobre todo ese camino recorrido en los medios “tradicionales”. Hoy las cosas han cambiado; si bien las nuevas generaciones vienen empujando, la cosa no sólo es levantar una página web y juntar a los amigos para “hacer periodismo”.

 

Y no me crea un loco por decir que tanto en la LMB y la LMP existe infinidad de “periodistas” que buscan un espacio en el mundo del béisbol, y aunque si bien tienen conocimientos o de jodida han leído crónicas y columnas de periodistas, no conocen los conceptos básicos. Hace tiempo volví a leer a Marín y Leñero (si saben de este mundo los deben conocer) con lo cual me di una idea de lo que pasa actualmente con esas páginas web.

 

En aquel libro que muchos usamos en la carrera se pueden encontrar muy detalladamente cada una de las variantes que nos da el periodismo, pero sobre todo me quedó grabada una definición muy puntual, la cual cito:

 

"El periodista tiene estas responsabilidades por satisfacer:

· Dominio técnico del periodismo, como responsabilidad profesional.

· Apego a la verdad, como responsabilidad de inteligencia.

· Servicio a la comunidad, como responsabilidad social”.

 

Entonces, si me ubico en el contexto actual me queda claro que muchos buscan al “periodismo” por fama o por tener un acceso gratis a un recinto deportivo (si también en otros deportes hace aire). Pero bueno, si a esto le sumamos algo que a todos nos hace falta, billetes, esto se pone aún más divertido. Es fácil entender por dónde quieren entrar estos “gurús”.

 

Yo Pepito Pérez, ya sé cómo hacer negocio: levanto una página web, hago fotos (en automático pues que esperaban), me pongo exquisito en Word, pero sobre todas las cosas jalo a otros amigos, conocidos o que le sepan al deporte. Y ya con mi fan page en Facebook, varios likes estamos armados para pedir acreditaciones y sobre todo tengo mi plan de negocio con publicidad (no crea que miento, así es el modus operandi).

 

Y viene lo más divertido, ya con acreditación en mano (no tiene la culpa el indio…) ahora sí se dejan ver los flashazos, las mil y una selfies, pero, ¿y el periodismo bueno?, no sabemos. Lo demás está al cien, es ahí donde estos interfieren en el trabajo de los que sí buscan la nota, realizan crónicas y hasta escriben columnas (conocen la diferencia entre géneros interpretativos y de opinión).

 

Y créame, no estoy en contra de las nuevas generaciones siempre y cuando cuenten con cimientos de lo que buscan hacer, pero el sólo generar páginas web o de Facebook no es periodismo. El andar mendigando una acreditación no es periodismo (ya ni hablo de los que mendigan artículos del equipo) o peor aún, los que interfieran en el trabajo de periodistas es lo que, en verdad molesta, y muchos son los casos. Si usted no los conoce, busque en su “timeline” y verá infinidad de “proyectos periodísticos” que a vuelta de unos meses ni volverá a ver.

 

Estamos en momentos donde la información fluye como reguero de pólvora por las redes sociales, que son ahora la nueva modalidad de trasmitir información (ayuda, pero también cómo confunde). Por eso se cree que la facilidad de hacer periodismo es levantar páginas.

 

Mi última reflexión es respecto a los que hacemos y dejamos de hacer. Estamos en buen momento para ser mentores de esos jóvenes con hambre de aprender, sobresalir y claro, ser referentes... o si no, mejor damos un paso al costado y que sigan jugando al periodista.