TURNO AL BAT PARA LOS DIPUTADOS

26 de Junio de 2017 (ERB/ERB)- Cónclave en un restaurant de una ciudad no muy al centro del país, en tonos de discreción por no decir que secrecía. La información se le hizo llegar a los al menos tres diputados presentes en la reunión, uno de ellos miembro de la Comisión del Trabajo. Junto a los detalles, copia del anteproyecto de reformas al artículo 295 de la Ley Federal del Trabajo. La iniciativa por “revivir” dicho proyecto ya está en marcha.

 

Durante años se ha hablado del famoso “pacto de caballeros” en el futbol mexicano y poco de los “pactos” no tan caballerosos que persisten en el béisbol de nuestro país, todos ellos atentatorios a lo establecido en la máxima Ley Laboral.

 

A los legisladores que acudieron a la cita, enterados en parte de la realidad del deporte nacional, se les hizo saber  que ya en 2013 hubo quien se interesara en el tema y que incluso se animó a presentar una propuesta de modificaciones al citado artículo de la LFT. Fue la entonces diputada priista Claudia Delgadillo González, quien se animaba a encarar a los “dragones” que controlan el balompié.

 

Se partió de un diagnóstico claro y contundente: cuando un futbolista termina su contrato con un club, está totalmente impedido para ser contratado en otro equipo de forma LIBRE. Si a otro club le interesa dicho jugador, deberá llegar a un acuerdo económico o “Pacto de caballeros” con el equipo de origen, para dar un pago por el costo de formación del jugador. Si no hay acuerdo, el jugador queda “congelado” y su única opción será buscar acomodo fuera del balompié mexicano.

 

Las coincidencias con lo que priva en el béisbol es evidente pero aquí agravado por el hecho de han hecho creer que no existe el concepto “vencimiento del contrato”, el pelotero cuando firma con un club parece firmar “ad perpetuam” hasta no ser cambiado o vendido. Pero ser “libre”, jamás.

 

La cláusula de reserva es “bola o cadena” y ¡ay de que aquel que proteste!

 

INTENCIÓN- En ese 2013, la diputada Delgadillo intentó agregar al artículo 295 disposicones para proteger los derechos laborales de los deportistas mexicanos, sobre todo, de los futbolistas. La redacción propuesta era: “Los deportistas profesionales no podrán ser transferidos a otra empresa sin su consentimiento, de igual manera los dueños de los equipos no podrán coartar o restringir, al momento de la terminación del contrato con un jugador, la libertad que tiene éste de ser contratado por otro club, ya sea por el pago de la formación del mismo o por cualquier estímulo económico, dentro y fuera de la relación laboral”.

 

Texto ideal, pulcro, impecable pero “algo pasó”, la propuesta fue “congelada” no sabemos si por la sempiterna indiferencia de los legisladores (mal endémico) y si se ordenó por presiones de los muy altos intereses que se mueven en el balompié mexicano.

 

Ahora, tal parece que se mueven las agua al ritmo de “ahí vamos otra vez”, con un Congreso que se presupone más abierto a la idea de que se pongan fin a los años de esclavitud virtual y de abuso gigantesco por parte del sector patronal en el deporte de paga.

 

En el caso del béisbol, además, de que derrumbe el mito (embuste) de que los clubes LMB “deben” recibir un pago por “formación” del pelotero, algo que ellos no hacen en su caso hacia las ligas infantiles que vienen siendo su fuente de aprovisionamiento. En México, ni “formación” ni “desarrollo”, a lo más hay fogueo que se ofrece en la Liga Norte de México y en la Liga Invernal Mexicana, que parece se irá al olvido con la idea de los dos torneo anuales de la LMB.

 

¿Cacarearon el huevo para luego anunciar que se les murió el pollo?

 

¡LISTOS!- Los diputados se interesaron en el asunto, muy al modo se comprometieron a “descongelare” la iniciativa para aún más, actualizarla y ponerla al corriente. Uno de los asistentes les comentó sobre el famoso monopolio exportador de LMB, el que no tiene sin fundamento alguno y que obliga a que si alguien quiere irse a Estados Unidos, tiene que firmar con algún club de LMB para luego si regresa, jugador OBLIGADAMENTE con ese club.

 

Ahí fue cuando los legisladores pararon oreja, incluso uno exclamando “son fregaderas”.

 

Pero se dijeron “listo”, ahora es su turno al bet.