NO, NO`S: O ES DE NUEVE O NO HAY NADA

BUMGARNER

RINCÓN BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

 

26 de Abril de 2021-  No se sabe a ciencia cierta què beisbol es el que estamos viendo hoy en Grandes Ligas, eso que hoy observamos es un deporte cambiado par tal vez, adecuarse a las supuestas demandas de un mercado “moderno”, del que se dice rechaza los detalles del pasado, cual si hubiera en ello rechazo a puristas y ortodoxos.

 

Un beisbol en el cual el toque de bola es como un arma del siglo XIX hoy en dìa, en el que el robo de base es arte colgado de una pared, en cual la estrategia de los managers es solo apunte para el aburrimiento. Lo de hoy es esperar a que el bateador conecte lejos y sòlido o que el pitcher ponche. Esa parece ser la actualidad del beisbol MLB y que tal vez, desafortunadamente, permee al resto de los países donde se practica este deporte.

 

Tal vez sea por eso que los records se estèn adecuando, que se promueva que no nos fijemos en detalles antes mayores, hoy considerados como menores, como lo sería, por citar un ejemplo, que un pitcher lance siete episodios sin hit ni carrera en un juego pactado bajo esa cantidad de entradas. “No vale, no es legal”, dice el nuevo estatuto, lo único es que sean nueve inning, en juego determinado para nueva entradas y bajo ese racional es que no ingresa al mermado libro de los records lo hecho por Madison Bumbgarner el domingo pasado, lanzando para los Diamondbacks de Arizona ante los Bravos de Atlanta.

 

El zurdo tejió los siete episodios de que constaba el juego sin permitir imparable, algo que hace mucho no se dudaba en marcarse como sin hit sin poner pegas a que hubiera sido a siete innings.

 

Pero, ¡làstima!, como Rob Manfred dijo que ya no se vale puyes ya no cuenta. O son nueve entradas o no hay nada.

 

OPCIONES- Puede ser que a partir de ahora los records, su enunciado, deban ser cambiados a las acepciones de moda. Que la secta soberbiomètrica tenga éxito en sus intentona y sea que se agreguen como marcas la velocidad del swing del pelotero, más rectas de 95 millas bateadas, más rengo alcanzado por un fildeador o más pelotas regresadas por un catcher al ayudante de campo por tener no gustarle al pitcher.

 

De varias maneras hay que decir que se trata de un beisbol que raya en lo absurdo, que hace falta aùn agregarle que los extrainnings son ya cosa casi prehistórica luego de que hoy es que se acabe pronto gracias a que desde la entrada diez se coloca corredor en segunda y asì apuramos el paso.

 

Esto último no solo ha generado corrientes en contra sino que desnuda la pobreza de ideas para enfrentar la situaciòn y el desdeño a la opción del toque de bola como herramienta ofensiva. Y es que la consigna soberbiomètrica es “no toques, regalas un out” parece ya ser verdad inobjetable e irrebatible.

 

Más vale entonces ir cambiando el libro de reglas. Lo de ayer ya no es lo de hoy.

 

PREVISIBLE- Apareciò en los entrenamientos de la LMB el derecho Roberto Osuna con los Diablos Rojos del México, en anuncio de que eventual participación en el verano beisbolero mexicano es  casi segura.

 

Se confirma asì el regreso del sinaloense a la LMB con el equipo que lo vendió a Estados Unidos, confirmando asì lo injusto de esa aberración llamada “derechos de retorno” que se explica con el ejemplo de que uno vende un carro, al tiempo lo deja libre el comprador y lo que se vendió DEBE regresar al que lo vendió sin pagar por ello ni un solo peso.  Tamaña aberración es parte del legado que dejó a la LMB Roberto Mansur, que de esas perdía pocas, muy pocas.

 

Porque capaz y sale una oferta a Osuna y ¿nuevamente el vendedor sería Diablos?

 

Y ya como remate, Osuna es otro jugador con etiqueta de “ex” que llega a México bajo el supuesto de que ganarà el tope salarial de diez mil dólares. Porque la austeridad en Diablos no supone que haya algo bajo el agua. ¡No, ni como dudarlo!

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