El Rincón Beisbolero

RINCON BEISBOLERO

Por: José Carlos Campos

26 de Noviembre de 2025- A instancias de que suene cansinamente repetitivo, no dejaremos de enunciar lo que a nuestro juicio representan algunas afectaciones al futuro del beisbol mexicano en caso de que se mantenga la marcada “extranjerización” de la liga (antes) Mexicana de Beisbol. Sobran las aristas que se pueden aludir y ninguna de ellas. Créanos, ninguna es para minimizar.

Nos lleva al tema los comentarios que hizo el colega (y amigo, por supuesto) Alfonso Lanzagorta durante una de las transmisiones que realiza desde Guasave para la LAMP y en donde al referirse a Japhet Amador (Charros) dijo “seguramente dentro de algunos años será considerado para ingresar al Salón de la Fama de Monterrey. ¡cling!, ahí está el detalle.

Y es que hicimos recuento: ¿cuántos peloteros nativos caben dentro de ese supuesto? ¿Qué peloteros mexicanos están ya en el ocaso de una carrea que merece la gloria de la inmortalidad beisbolera? ¿Y cuántos peloteros mexicanos por ahora se les niega, vía extranjerización, no iniciar la carrera de pelotero?

Claro que todo va junto con pegado: pocos en realidad los peloteros (aún) en activo con presuntos perfiles idóneos y víctimas de la extranjerización, muchos que tal vez no lleguen a reunir méritos. Esto último, claro está, si es que desde ahora se acepta que pese en las evaluaciones lo que hagan en el invierno y se deje se optar por darle a lo que se logre en verano el peso casi total (y en no pocos casos, el color del uniforme que vistieron).

¡Nombres, nombres!, dijeran algunos.

NOMINADOS– A instancias de reconocer que los mexicanos instalados hoy en Grandes Ligas suman puntos de valor y que tienen su propio apartado para ser votados, nos ubicaremos en solamente jugadores nativos, que no es desechar la idea de que dentro de poco haya un rubro especial para nominar a jugadores mexicanos no nacidos en el país. Ya veremos.

Nosotros alcanzamos a notar al menos a tres jugadores, el propio Japhet a Jesús “Jesse Castillo” y Agustín Murillo amén de que se forme desde el centro del país por ya conocidas razones el de Juan Carlos “Haper” Gamboa, que mire que haber pertenecido a Diablos tiene sus ventajas.

Que si le queremos agregar a alguien más sería a Manny Barreda y hasta nos atreveríamos mencionar a Wilmer Ríos, si no es que no damos un tropezón al nombrar a Jake Sánchez, extranjero ya muy visto en México.

La cuestión es apilar números y enlistar logros algo que se difumina con el tiempo y el contexto: ¿qué pelotero nativo tiene por ahora, viendo hacia el pasado inmediato y el incierto futuro, chance de sumar logros en la L(a)MB hoy sujeta a la invasión extranjera?

Porque si vamos por donde vamos, el futuro de nominaciones podría recaer en el nivel de la medianía (no decimos mediocridad) o quedar atenido a que todos los peloteros que se van a Estados Unidos, que no llegan más allá de la doble A, obtengan automáticamente entronizados que lo mejor sería entregarles el premio Juan Cerros y no regalarles la entronización Robert Ramírez.

¿No?

CONCEPTO- Lo cierto es que vemos que en el tema Salón de la Fama del beisbol mexicano advertimos un panorama gris tirando a sombrío, con escasez de candidato ideales, que cumplan a cabalidad lo que debe ser el apego a la inmortalidad beisbolera y el grave riesgo de que todo quede apegado al actual dogma de que lo extranjero beneficia en gran medida a la pelota nacional.

Vamos, como que no nos extrañaría que dentro de poco surja como candidato Robinson Cano por el hecho de ser parte de los Diablos bicampeones del ´24 y ´25.

Y mira que nos adentramos en el tema del Comité Elector y del aparente racional que marca el sentido de sus votaciones, marcada y mostrada su tendencia a premiar el desconocimiento histórico y no espantarse por lo irracional que suelen ser sus decisiones.

Diría el clásico “después de mí, el diluvio”.

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