RINCON BEISBOLERO
Por: José Carlos Campos
16 de Diciembre de 2025- Se veía venir y nadie que se diga sorprendido, así sea que nadie haya dado aviso previo; las ligas de República Dominicana Puerto Rico y México han dado a conocer que “por el momento” (y hasta nuevo aviso) han decidido no asistir a la Serie del Caribe de Febrero de 2026 programada a celebrarse en Venezuela.
Duro el golpe que asestan al evento latino, duro para la Confederación del Caribe (que muy poco puede hacer) y mazazo para la gran tradición que significa la realización de este torneo anual desde 1948.
Lo más fácil es decir que la reciente instrucción (que no orden) proveniente de Estados Unidos de cerrar el espacio aéreo de Venezuela a todo tipo de vuelos por tiempo indefinido: llegar por aire queda prohibido. El señor Trump continúa su juego de poder en contra del impresentable de Nicolás Maduro y entre las patas se lleva a la pelota invernal.
Pero esto parece ir más allá, algo parece estarse gestando en el horno y las ligas, sus directivos, mejor dicen “así no juego”. Capaz y quedan en medio de sucesos nada agradables durante la realización del torno y mejor decir “aquí no”, patas para que os quiero”.
Para empezar, ¿serie del Caribe sin Dominicana, Puerto Rico y México? ¿Tres de los cuatro países integrantes de la Confederación que han sido y son pilares del torneo quedarían ausente? ¿Entonces qué países quedarían? ¿Acaso solamente Cuba, Nicaragua, Panamá y Venezuela?
A buscar otra sede que en menos de dos meses pueda organizar algo… y eso no es nada sencillo.
RAZONES– Queda claro que la razón de fondo en las decisiones de las ligas que anuncian su ausencia se halla en la parte logística, por más que las teorías de conspiración las ubiquen en la parte política. Ante eso la respuesta sería preguntar “¿y qué culpa tiene en el beisbol?”
A querer o no, se debe entender que la Serie del Caribe pasa por la aprobación (aunque no se quiera reconocer) de Major League Baseball, entidad que tácitamente hace doblar los designios de los circuitos afiliados a la Confederación. Si MLB dice “no”, pues “no” se queda y ni a quien alegarle.
Todo apunta a que existe gran riesgo de que en Febrero tendremos una Serie del Caribe “mocha”, en sede que tendrá que surgir casi de inmediato, con el riesgo de fallas y omisiones que parecerán casi involuntarias y bajo un alto riesgo financiero para la Confederación del Caribe.
Y para los equipos campeones, la especie de desaliento de que este año podría no haber recompensa que suele ser bien recibida por los clubes, porque una serie representa algo más que dinero por recibir, días extras de semivacaciones para los peloteros y días de relajación para directivos.
Por lo pronto, en pausa y puede que hasta otra ocasión.
EXPERIMENTO– Días escasos para que concluya el rol regular de la Mexicana del Pacífico y se lanzan ya al ruedo quienes exclaman el grito de la consigna “Tucson fue un fracaso”. Festinan la inusual temporada “peregrina” de los ex_ Mayos de Navojoa en la que pudieron realizar un solo juego en su nueva plaza.
Resulta algo curioso que gran parte de los que festejar lo que llaman “fracaso” sea quienes desde áreas más ligadas al verano se les olvida que en 2013 algo parecido vivieron con los Piratas de Campeche. Nuevamente, la paja en el ojo ajeno.
Tal vez sea tiempo de echar un ojo más al seno de lo que sucede en el beisbol mexicano para percatarnos de que algo se está moviendo, de que no es que se esté gestando algo sino de que está ocurriendo luego de haberse gestado casi imperceptiblemente.
Y tal vez en 2026 veamos más detalles que parecerán sorpresa pero que a final de cuentas resulten confirmación de que hay culebra en el agua.