RINCON BEISBOLERO
Por: José Carlos Campos
4 de Febrero de 2026- Muy común ha sido que en estos días no pocas plumas finas del periodismo beisbolero mexicano, agregados por seudo reporfans disfrazados de “sesudos analistas”, estén trenzados en ver quién logra descobijar a la actual Serie del Caribe. Acuden prontos al diccionario de la Real Academia de la lengua para encontrar los adjetivos que consideran más humillantes para desprestigiara evento y restar así todo valor cualitativo (que lo tiene, por cierto).
No extraña que el origen de tales desplantes provenga del apego-fanatismo por la pelota veraniega, el desorden enquistado desde hace años y que aparece como un hábito casi crónico. “Guácala la pelta de invierno” parece ser su mantra.
Y esto se da sin percatarse, al parecer, que con ello se están disparando un balazo en el pie al no reparar que la Serie del Caribe semeja en mucho a lo que sería, digamos, un juego de estrellas de la LMB en el presente. Y decimos “estrellas” en un sentido muy figurado, apegándonos a la visión de los críticos.
Vamos por orden de aparición: se dice, y critica, que el evento ha sido “muy caro”, apunte que bien válela pena mencionar. La LMP y el club Charros de Jalisco se aventaron el “bomberazo” de solicitar la serie, tuvieron apenas días para los trabajos de organización y logística, esfuerzos en los cuales se necesita una inversión de al menos 2 millones de dólares y moverse en pos de negociar derechos de televisión y conseguir patrocinadores. ¿Qué costearon muy a la alza el precio de los boletos). Tal vez mala decisión en el año que coincide con el Clásico Mundial de Beisbol y la Copa del Mundo de Futbol, eventos muy distantes de lo que representa el torneo caribeño.
MÁS– Ahora viene lo del apego al (digámosle) “raciocinio regional”: omitiendo de manera muy interesada el contexto, se critica que en la Serie no aparezcan figuras ligamayoristas, algo que es la constante desde hace años por obra y gracia de las Grandes Ligas debido al interés por cuidar los intereses (¿o activos?) de los clubes ligamayoristas.
De refilón, y para agregar más veneno a las puyas por esta razón, se afirma que en el torneo solamente aparecen varios jugadores latinos y norteamericanos de quienes solo se cita que son (o fueron) alguna vez prospectos del beisbol gringo o bien con pasado en algunos casos ya muy remotos de haber actuado en la Gran Carpa.
Muy curios es que esta descripción que se encuentran en la Serie coincide con la realidad que impera en la actual liga (antes) Mexicana de Beisbol, situación a la que se agregaría que en términos de juventud la L(a)MB quedaría lejos del standard que se nota en el clásico caribeño.
La serie del Caribe todavía no llega a niveles de ser vista como un “cementerio de elefantes” tal cual semeja ser hoy en día la pelota veraniega nacional. Y es que hay “distintos” que suelen ser muy iguales.
NOMBRES– A final de cuentas, la gran mayoría de los elementos que estamos viendo en acción los veremos en acción en apenas algunos meses más jugando en suelo mexicano pero, desde la óptica de los hoy críticos, en el papel de “grandes figuras”. Termina el frío de la crítica, comienza el verano de la alabanza.
Incluso estará la presencia de peloteros nativos a quienes poco se menciona porque la extranjerización casi no lo permite, recuérdese que estamos en plena pauperización del pelotero nativo.
Y hasta aquí, por hoy, así la dejamos.
CUESTIONAMIENTO– Muy hábil Benjamín Gil al retomar en conferencia de prensa el tema de su hijo Mateo Gil y su posible convocatoria a la selección que estará en el ya cercano Clásico Mundial. Lejos de asumir su papel de “papá cuervo” respondió en plan de manager del equipo y a su manera, defendió a su jugador.
Nos quedamos con la visión que presentó: Mateo es un pelotero que se ubica apenas abajo del nivel que se exige en las Mayores, es un elemento que peca de “interesante” y que muestra no pocas facultades y cuya eventual presencia en el clásico va más allá de es así porque es “hijo del papá”.
Desde nuestra óptica, Mateo Gil es ya un “must” de la pelota nacional o dicho a manera de pregunta ¿existe en la pelota local un infielder con características superiores u similares a las que muestra el jóven pelotero)
No todo es ser hijo del papá, se advierte.
Me tocó leer a uno que solo le faltó escribir al final.
Exigimos el regreso de Maduro y patria o muerte.